EL TRIUNFO DEL FÚTBOL
En una de las finales más aburridas que se recuerden y donde la única resolución posible parecía la de los tiros penal, Andrés Iniesta apareció para producir el milagro y, a 2 minutos de finalizar la prolongación, marcó el único gol del partido que dio la primera copa de su historia a los españoles. Holanda, aunque parezca increíble, perdió su tercera final consecutiva.
(Foto: AFP /Javier Soriano)
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Para partidos como estos es que alguien, alguna vez, pensó en inventar la definición por penales. Si los dejaban, tanto España como Holanda todavía estarían jugando en el Soccer City de Johannesburgo. Pero al igual que en aquella noche mágica de Stanford Brigde cuando Iniesta marcó el gol que dio la Champions a su Barcelona cuando se jugaban dos minutos de descuento, el mismo protagonista, en iguales circunstancias pero esta vez vistiendo la casaca de La Roja, apareció por la derecha del área naranja y cruzó un remate inatajable que toda España recordará por siempre.
(Foto: AFP / Franck Fife)
Se jugaba el minuto 116 del partido y hasta ahí ninguno de los dos había hecho méritos suficientes para quebrar el empate. Si es por hablar de justicia, lo mejor hubiese sido dejar a la suerte, o mejor dicho a los penales, dejar ser juez y verdugo en esta historia. Pero como en toda buena película taquillera, la suerte siempre se inclina por aquel que intentó hacer mejor las cosas a lo largo del torneo, y ahí sí, no hubo dudas: finalmente triunfó el fútbol. El fútbol bien jugado como bandera, y sin dudas de que fue España la encargada de enarbolarla. Por eso el premio a este quipo, y sin dudas a uno de sus jugadores símbolo por su buen pie: Andrés Iniesta.
Aunque no menos cierto es que tanto uno como otro hoy estuvieron lejos de lo que se esperaba de ambos. Ya en la previa, si uno se remitía a la historia, Holanda se destacó dentro del continente europeo por su buen juego, alejado de las rigideces propias de sus vecinos, al punto que alguna vez fue considerada como “sudamericana”. España por su parte representa hoy aquello que alguna vez caracterizó a Brasil: el jogo bonito o, como alguien se encargó de rebautizar al término, el Tiki Tiki, que no es más ni menos que su enorme capacidad para hacer circular el balón hasta aturdir al rival.
Si a eso le sumamos que en las gradas se encontraba nada más ni nada menos que Nelson Mandela, entre muchísimas otras personalidades de la monarquía de ambos países, la cita de por sí podía denominarse galáctica. Pero a años luz quedaron los protagonistas de hacernos ver las estrellas.
Podríamos comenzar esta crónica obviando los primeros 90 minutos, donde además de patadas voladoras y algún que otro intento español, poco o nada sucedió.
(Foto: AFP /JEWEL SAMAD)
Ya pasando específicamente a la prolongación de 30 minutos, los dirigidos por Vicente del Bosque continuaron ejerciendo el predominio hasta ahí manifestado frente a una Oranje más combativa que otras veces, al punto que terminó el encuentro con nueves tarjetas amarillas y la expulsión de John Heitinga.
Hasta que por fin, cuando todo indicaba una resolución desde los doce pasos, el recién ingresado Cesc Fábregas asistió de manera perfecta a Andrés Iniesta para que éste, con un remate cruzado en dudosa posición batiera al portero Marteen Stekelenburg y desatara la locura en las calles de España.
Ya en el final, las cámaras se encargaron de mostrar el festejo desenfrenado de jugadores y simpatizantes al momento clásico de alzar el trofeo Jules Rimet. Un premio que se le venía negando a esta selección española y que no vino más que a confirmar todo lo bueno que se está haciendo en materia deportiva por las tierras castizas. Y ya para finalizar, y hablando de premios, es de destacar el flamante Balón de oro obtenido por el delantero uruguayo Diego Forlán, quien supo conducir a la sorprendente selección charrúa a un impensado cuarto puesto en este torneo, y que además augura un futuro más que promisorio en vistas al próximo mundial que tendrá lugar en Brasil en el 2014. En Montevideo ya hay lugar para soñar con otro Maracanazo.
(Foto: AFP /Pedro Ugarte)
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