Una autopista lenta y congestionada
Escribir sobre el uso de Internet y de los llamados “blogs” en Cuba puede parecerse más a un ejercicio de especulación que a una constatación de hechos. La conectividad en la isla sigue siendo hoy extremadamente baja, sobre todo si la comparamos a los niveles de América del Norte, donde casi el 90% de los hogares tiene libre acceso a la red por medio de conexiones veloces. El teléfono y el módem, que aquí en Canadá ya son prácticamente piezas de museo, siguen siendo una tecnología de uso común en Cuba.
Comenzamos esta investigación a fines de mayo. Antes siquiera de abordar la participación en los blogs y foros electrónicos de discusión, una de las primeras dificultades fue establecer la proporción de cubanos que efectivamente tienen acceso a Internet. Esa proporción resultó ser extremadamente baja. Cuba es un país donde Internet sigue siendo una rareza para el ciudadano común. Esto no se debe a la falta de computadoras, sino sobre todo a la imposibilidad de conectarlas a la red. Bajo el actual sistema de gobierno, la conexión a Internet está considerada como un privilegio, y por lo tanto reservada a quienes las reglamentaciones habiliten como merecedores de ese privilegio.
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De los cubanos residentes en la isla que regularmente acceden a la red, la mayoría lo hace desde las universidades y las dependencias estatales. Allí, en efecto, hay redes de computadoras conectadas a Internet. No obstante, la navegación está limitada a las páginas web relacionadas con la naturaleza del trabajo del usuario, o de los estudios, en el caso de los estudiantes. Es decir: un cubano que trabaja en una oficina del Estado no puede aprovechar la pausa de media mañana para leer los titulares de los diferentes diarios del mundo ni para participar en los blogs de discusión. Puede, en el mejor de los casos, visitar las páginas web generadas dentro de Cuba, como las de los diarios oficiales, universidades, ministerios y otros.
Hoy es posible, también, usar las computadoras de los escasos cybercafés que hay en las ciudades cubanas o en los hoteles para extranjeros. En estos momentos hay en La Habana tres cybercafés para casi 2.200.000 habitantes. La hora de acceso a Internet cuesta en promedio unos seis dólares estadounidenses, y a pesar del precio elevado (el sueldo promedio de un trabajador cubano equivale a unos 25 dólares mensuales) la navegación es muy lenta. Para un aficionado a Internet, esos seis dólares no rinden demasiados frutos.
ALGUNOS ENLACES DE INTERÉS
Blog Generación Y http://www.desdecuba.com/generaciony
Portal Desde Cuba http://www.desdecuba.com
Kaos en la Red http://www.kaosenlared.net/cuba
Directorio cubano http://www.directorio.org
Cubanet http://www.cubanet.org
Diario Granma http://www.granma.cu
Juventud Rebelde http://www.juventudrebelde.cu
Reporteros Sin Fronteras http://www.rsf.org
JUICIO ABIERTO
Incluso adoptando los criterios propuestos por Kirk, no nos sería posible, en el marco de esta investigación, establecer lo bien fundado -o la injusticia- de cada una de las sanciones que el gobierno cubano aplicó, según las leyes vigentes en la isla, a los disidentes que hoy se encuentran en prisión.
Según los estándares de libertad de prensa imperantes en la mayoría de las democracias liberales, existen una serie de garantías para que los ciudadanos tengan el derecho a asociarse con el fin de generar y difundir informaciones y opiniones cuyos contenidos no estén controlados por los poderes del Estado. En Estados Unidos, este derecho está garantizado por la Primera Enmienda de la Constitución. Sin embargo, en este mismo país, existen restricciones y sanciones para aquellos periodistas –o ciudadanos con otras profesiones- que reciban fondos de naciones consideradas “enemigas”, como es el caso de Cuba.
Veamos brevemente qué castigos imponen algunos países occidentales -que no se consideran sin embargo en estado de beligerancia ni bajo agresión- para aquellos individuos que colaboraren con una potencia extranjera:
Bélgica, Suecia, Italia y Suiza cuentan con legislaciones similares. Esto demostraría que las leyes cubanas que castigan la asociación con intereses extranjeros cuyo fin sea influir en la opinión pública o los actos de gobierno, no son tan excepcionales como aparecen en una primera lectura de los hechos.
Finalmente hay una diferencia fundamental en el funcionamiento de los medios de comunicación alternativos dentro de Cuba, y esto incluye a Internet. Se trata de un aspecto inseparable del sistema colectivista: al no existir un régimen de propiedad privada ni de empresa privada, y al no existir en consecuencia la posibilidad de organizar un medio de comunicación en función de su rentabilidad, la posibilidad de transformar el periodismo independiente en una actividad lucrativa de la cual se pueda vivir resulta inviable. En la mayoría de los países occidentales, los medios independientes se financian ya sea con ventas de espacios publicitarios, con subvenciones públicas o privadas, con el producto de las ventas y las suscripciones, o con donaciones. En Cuba, casi todas estas fuentes de financiación resultan inexistentes.
El periodismo independiente, en consecuencia, tendría grandes dificultades para desarrollarse como una actividad rentable o de subsistencia al margen del Estado.
Quizá, con los vientos de cambio que parecen soplar lentamente en la isla, esta situación varíe en los meses o años venideros.
Por el momento y en medio de estos debates fogosos, el silencio de Cuba parece ser, a veces, más elocuente que las declamaciones de sus adeptos y detractores.
Diego Creimer – Montreal - Junio de 2008
LA LIBERTAD DE PRENSA
Comenzamos esta investigación con un interrogante simple: ¿Internet ha abierto un nuevo espacio para la libertad de expresión en Cuba? Creo que los testimonios recogidos han respondido por sí mismos: sí, pero dentro de límites acotados por los condicionantes tecnológicos primero, y por las limitaciones político-reglamentarias después. Sería interesante entonces terminar con otra pregunta más general: ¿hay una nueva libertad de expresión y de prensa en Cuba?
Reporteros Sin Fronteras (RSF) ha invertido tiempo y esfuerzos considerables en denunciar la censura en la isla caribeña. Este organismo coloca a Cuba en su lista negra de “enemigos de Internet”, junto a Arabia Saudita, China, Irán, Birmania y Zimbabwe.
RSF tiene una larga trayectoria en la elaboración de datos sobre las restricciones a la libertad de prensa en el mundo, y en este sentido muchos periodistas reconocen que cumplió una labor encomiable. RSF, particularmente, sigue de cerca la situación de los periodistas encarcelados en Cuba. Sin embargo, varios intelectuales de diferentes países, entre los que se cuenta Canadá, critican a este organismo por su supuesta parcialidad en todo lo relacionado a la isla caribeña.
El pasado 12 de marzo, RSF inauguró el “primer Día por la Libertad en Internet”. Pocas horas antes, el 11 de marzo por la noche, la UNESCO había retirado su apoyo a esta iniciativa. Según el comunicado emitido por la agencia onusiana, “se vieron obligados a retirar su patrocinio después de la publicación por parte de RSF de información que va en contra de los acuerdos firmados entre las dos organizaciones para la celebración de este acontecimiento". La UNESCO dio a entender también que RSF "publicó elementos que se referían a una serie de Estados miembros de la UNESCO, cuyo conocimiento no tuvo la organización previamente y por lo tanto no pudo tener en cuenta". El comunicado también explicaba que "el logotipo de la UNESCO se utilizó de una manera que daba a entender su apoyo a la información presentada".
El mismo 12 de marzo, el periodista francés Salim Lamrani escribió en las páginas de Granma: “RSF sigue obsesionada con Cuba. Mientras que, según sus propios datos, 86 periodistas y 20 colaboradores de los medios de comunicación fueron asesinados en el mundo en 2007, 67 profesionales de la prensa fueron secuestrados y ningún cubano se encuentra en estas listas, la organización parisina se centra en la mayor isla del Caribe.”
Pocos días después, el periodista español Pascual Serrano escribía: “El doble rasero de RSF ya se puso en evidencia al no incluir en su campaña titulada Enemigos de Internet a Estados Unidos, que, según denunció recientemente el New York Times, ha bloqueado más de 80 páginas web sobre asuntos cubanos.”
RSF y varios países occidentales, con Estados Unidos a la cabeza, acusan a Cuba de reprimir las voces de protesta y encarcelar a los periodistas independientes o en desacuerdo con el actual sistema de gobierno. Según la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN, no reconocida por el Estado cubano), las cárceles cubanas albergaban en enero de 2008 a 234 presos de opinión. Refiriéndose a un grupo de periodistas detenidos en Cuba en 2003, RSF declara en su sitio Internet: “Los veinte periodistas que continúan detenidos, entre los que se encuentra el corresponsal de Reporteros sin Fronteras y fundador de la revista De Cuba, Ricardo González Alfonso, cumplen condenas de entre catorce y veintisiete años de cárcel, con el absurdo pretexto de que son “mercenarios a sueldo de Estados Unidos”.
A este respecto, Pascual Serrano escribiría el 13 de mayo en el sitio Internet de Rebelión.org: “Los directivos de RSF han reconocido en numerosas ocasiones recibir financiación del gobierno de Estados Unidos, lo que explica su obsesión por dirigir sus campañas hacia Cuba e ignorar cualquier agresión a la libertad de expresión en Estados Unidos.”
El debate sobre el papel de RSF en Cuba continúa hoy. El profesor John Kirk, especialista en relaciones Canadá-Cuba y profesor de la Universidad Dalhousie, en la ciudad de Halifax, provincia de Nueva Escocia, habla de “críticas selectivas”, un sistema por medio del cual se critica en otros países lo mismo que se hace en el propio.
Según el profesor Kirk, para situarse en esta guerra de acusaciones cruzadas sobre la libertad de expresión, es necesario ponerse en situación y comprender que desde la óptica del gobierno cubano el país se encuentra en estado beligerante, es decir, bajo la agresión de otras potencias que intentan desestabilizarlo. Una vez que se adopta esa premisa, aunque sólo sea con fines de análisis, es posible comprender por qué se aplican penas severas a los periodistas que reciben fondos del exterior, especialmente de Estados Unidos. Al parecer, otras voces disidentes sin vínculos con el exterior no han corrido la misma suerte. Tal es el caso de los artistas que hemos mencionado antes.
“Criticar a Cuba por haber sancionado a periodistas o a disidentes que reciben apoyo y dinero de grupos de presión de Miami, o del gobierno estadounidense, equivaldría a criticar al primer ministro británico Winston Churchill por haber sancionado a los periodistas ingleses que durante la II Guerra Mundial recibían dinero de Hitler”, explica el profesor Kirk.
UN MISMO COLOR, DOS PUNTOS DE VISTA
El 21 de abril de 2008, las Damas de blanco manifestaron frente a la sede del ministerio del Interior cubano, situado en la Plaza de la Revolución, en pleno centro de La Habana. Las fuerzas del orden las desalojaron y las llevaron por la fuerza a sus casas.
El 24 de abril, las Damas de Blanco publicaron en su sitio Internet una declaración del organismo Cubaencuentro, con sede en Madrid, donde se podía leer: “Representantes de la disidencia interna calificaron ayer de "desproporcionado" e "injustificado" el desalojo forzado de una decena de Damas de Blanco que exigían la libertad de los presos políticos en la Plaza de la Revolución, en La Habana. Miriam Leiva, integrante de las Damas de Blanco, denunció que "un desproporcionado operativo de oficiales" de la Seguridad del Estado cubano impidió que las mujeres, familiares de los disidentes del Grupo de los 75, presos desde 2003, reclamaran su liberación. Leiva dijo en una nota que los agentes policiales "arrastraron y cargaron" a las mujeres y no les permitieron entregar una carta dirigida a Raúl Castro y al ministro del Interior, Abelardo Colomé.”
El escritor y periodista francés Salim Lamrani, autor de cuatro libros sobre las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, escribió sobre estos hechos: “...los medios occidentales se apresuraron a denunciar un acto de represión contra una manifestación pacífica y espontánea. La agencia de prensa Reuters describió un "ataque violento a las mujeres de los disidentes encarcelados". Otros medios criticaron "una operación represiva calculada" que dispersó por la fuerza la manifestación. No obstante, la presencia de la prensa occidental desde la 6 de la mañana en la Plaza de la Revolución pone inmediatamente en tela de juicio el carácter espontáneo de la manifestación [...] Las Damas de Blanco, familiares de los 75 opositores encarcelados en marzo de 2003 por "asociación con una potencia extranjera", se manifiestan todos los domingos en Cuba para exigir la liberación de los suyos. Para dotarse de cierta legitimidad y ocultar las razones que condujeron a sus familiares a la cárcel, las Damas de Blanco utilizan el método de lucha de las Madres de la Plaza de Mayo y comparan con mucho gusto la lucha que llevan a cabo ambas organizaciones.”
Esta comparación que cita Salim Lamrani recibió una respuesta categórica desde Buenos Aires, donde Hebe de Bonafini, la Presidenta de la Asociación Madres de la Plaza de Mayo, declaró: “La Plaza de Mayo está en Argentina y en ningún otro sitio. Nuestro pañuelo blanco simboliza la vida mientras que esas mujeres representan la muerte [...] No vamos a aceptar que nos comparen o utilicen nuestros símbolos para pisotearnos. Estamos en total desacuerdo con ellas.”
Por su parte, el gobierno cubano afirma que las Damas de Blanco reciben dinero proveniente de grupos radicados en Estados Unidos a los que cataloga de terroristas, como la organización Rescate Jurídico de Florida, presidida por Santiago Álvarez Fernández Magriñat, allegado a Luis Clemente Faustino Posada Carriles, un cubano anticastrista ex-agente de la CIA. Posada Carriles fue acusado por los gobiernos de Cuba y Venezuela de ser el autor intelectual del atentado al vuelo aéreo 455 de la aerolínea Cubana de Aviación, perpetrado el 6 de octubre de 1976 y que dejó un saldo de 73 muertos. Posada Carriles también fue el organizador de una serie de atentados con bombas en hoteles de La Habana en 1997, hecho que reconoció públicamente en una entrevista publicada por el diario The New York Times en julio de 1998. Por otra parte, en estos momentos Santiago Álvarez Fernández Magriñat se encuentra alojado en una prisión de Estados Unidos, cumpliendo dos cadenas sucesivas por posesión ilegal de armas y obstrucción a la justicia en el caso de Luis Posada Carriles.
Finalmente, basándose en grabaciones de video y correos electrónicos, Cuba acusó en mayo al jefe de la Sección de Intereses de Estados Unidos, Michael Parmly, de facilitar la transferencia de fondos de la Fundación Rescate Jurídico a las Damas de Blanco y otros grupos considerados como opositores o disidentes en la isla. Según un artículo publicado el 21 de mayo por el Observatorio de Imagen Pública y Medios de Comunicación de México, “Rescate Jurídico, con sede en Miami, es la clave de la investigación policial que el gobierno cubano está reseñando esta semana en etapas, y que incluye, como nunca antes, la acusación de que un diplomático de Estados Unidos actúa como intermediario entre particulares de ese país y opositores en la isla.”
Un vocero del Departamento de Estado de EE.UU., Sean McCormack, se limitó a responder unos días más tarde que “la Sección de Intereses en La Habana se ajustaba a la legislación internacional.”
LA CUESTIÓN DE LA INDEPENDENCIA DE LOS PERIODISTAS
Pocas horas después de hablar con Juan Carlos Hernández-Hernández, recibí un correo electrónico de Miami: “Sr. Diego Creimer: mi nombre es Diosmel Rodríguez, radico en Houston, Texas, pero hoy estoy en Miami. Fui el fundador intelectual de la agencia APLO, así como de otras organizaciones políticas y de la sociedad civil. Llegue a Miami el 21 de agosto de 1997 y desde entonces he estado vinculado a toda la oposición en Cuba y los mecanismos de comunicación. Fui desde siempre colaborador de www.cubanet.org.” CubaNet, cuya sede está en Coral Gables, en el estado de la Florida, se presenta como una agencia de noticias que apoya la libertad de prensa en la isla. En la página web figura el logotipo de uno de sus auspiciantes: la Agencia Estadounidense de Desarrollo Internacional (USAID), organismo dependiente del gobierno de Estados Unidos.
Al día siguiente, Diosmel Rodríguez me escribiría que las relaciones de la prensa opositora cubana con la Central de Inteligencia Estadounidense (la CIA) “son un mito, son elementos bien utilizados por los servicios de inteligencia [cubanos] para aprovechar las imperfecciones humanas y crear las divisiones necesarias.”
Las presuntas relaciones de la oposición cubana con los servicios de inteligencia estadounidenses exceden por mucho el tema de esta investigación. No obstante, vale la pena mencionar un caso que acaparó la atención de los medios internacionales en los meses de abril y mayo, y que aún suscita polémica: las protestas llevadas a cabo por la organización “Damas de Blanco”.
En su sitio Internet, las Damas de Blanco se presentan como “un grupo de valientes y dignas mujeres que sufrieron la injusta encarcelación de sus familiares. Hoy el grupo junta a mujeres de diversos credos e ideologías, por toda Cuba, unidas por el dolor de estar separadas de sus seres más queridos y con el firme propósito de lograr su liberación.” La vestimenta blanca usada en las manifestaciones y actos públicos remeda a otra organización legendaria ya en América Latina, las Madres de Plaza de Mayo.
¿UNA PRIMAVERA PARA LA LIBERTAD DE PRENSA?
Varios analistas internacionales y hasta la propia Yoani Sánchez parecen coincidir en este punto: en los últimos meses, especialmente a partir de mediados de 2007, se ha abierto en Cuba un nuevo espacio de libertad; libertad de prensa y libertad de expresión en general. Una libertad que Yoani califica de precaria y “no oficial”, pero que otros actores ven como el principio de una nueva era.
En marzo de 2008 el periódico oficial de Cuba, Granma, que refleja la posición del gobierno cubano y del Partido Comunista, abrió sus páginas a los lectores. Cada viernes, en las páginas 15 y 16, se publican cartas que contienen críticas abiertas y hasta virulentas para con el gobierno y el sistema político cubanos. Es sólo un día a la semana, pero basta para que la edición se agote rápidamente. Esto evidenciaría una cierta avidez por leer opiniones divergentes del discurso oficial.
El pasado 19 de mayo, el periodista de origen tunecino Patrick Lescot, editor en jefe del servicio de noticias internacionales de la agencia France-Presse (AFP), escribía: “la sección Cartas a la Dirección de Granma, aún filtrada por el diario, es un muestrario tanto de las aspiraciones de cambio como del inmovilismo en la isla comunista. Desde el pasado 14 de marzo, Granma, órgano oficial del Partido Comunista de Cuba (PCC, único) ofrece cada viernes una plana en la que tres o cuatro lectores escogidos -identificados sólo por la inicial del nombre y su primer apellido- opinan sobre ''los numerosos problemas acumulados'' en la sociedad con el fin, según indica el rotativo, “de alertar y sugerir alternativas.”
Esta relativa libertad de prensa y de expresión no se limita al mundo de la información. En la música y la literatura cubana han aparecido en los últimos años obras que critican al gobierno y que arrojan una mirada irónica sobre la actualidad cubana. Ejemplos de esto son las letras del grupo Habana Abierta -que ha ofrecido conciertos en la ciudad homónima- la obra del fotógrafo Manuel Piña, que transforma en metáfora el desvanecimiento de las utopías socialistas, o las novelas policiales del célebre escritor cubano Leonardo Padura Fuentes, que describen un mundo de corrupción y frustraciones.
El gobierno cubano tolera también las actividades de un cierto número de periodistas que se autodenominan “independientes”, como los de la Agencia de Prensa Libre Oriental (APLO) de Santiago de Cuba, a quienes contacté en el transcurso de esta investigación. Los periodistas de APLO suelen cubrir noticias locales, pero como padecen serios problemas de conectividad (deben enviar sus artículos vía e-mail a colaboradores que se encuentran en Estados Unidos, para que éstos a su vez confeccionen la versión electrónica del periódico) la actualidad está ausente de sus temarios. La noticia del derrumbe de una casa, por ejemplo, puede aparecer en la versión electrónica varios días después de acaecido el hecho. La inmensa mayoría de las noticias que se publican en la página de APLO tienen que ver entonces ya no con temas de actualidad sino con situaciones más permanentes, como la de los denominados “prisioneros políticos” o “disidentes”. APLO cita entre sus fuentes a Radio Martí, una emisora radicada en Miami y que constituye la voz de una buena parte de la disidencia cubana en esa ciudad estadounidense.
El pasado 30 de mayo logré comunicarme vía telefónica con Juan Carlos Hernández-Hernández, uno de los periodistas de APLO en Santiago de Cuba. Al margen de las consabidas dificultades para conectarse a Internet y elaborar la versión electrónica de su diario, Juan Carlos, que se presenta como un periodista independiente, me habló “del temor que sienten él y sus colegas a la hora de expresar abiertamente ideas y opiniones contrarias al gobierno”. Sin embargo, la página Internet de APLO contiene una serie elevada de denuncias sobre el presunto maltrato de prisioneros y detenidos, y sobre las limitaciones a la libertad de prensa. Esta página es fácilmente accesible desde Canadá. Juan Carlos Hernández-Hernández no especificó si su portal Internet era accesible desde Cuba o no.
TEMAS RECURRENTES EN LOS BLOGS CUBANOS
En líneas generales, los temas que los blogueros discuten en “Generación Y” y en otros sitios del portal “Desde Cuba” incluyen:
En el blog de Kaos en la Red dedicado a Cuba, los temas de discusión suelen referirse ya no a situaciones cotidianas, sino a la política cubana a nivel nacional e internacional. Allí donde en Generación Y se encontraría un foro de discusión sobre el jabón el polvo o las falencias del sistema de correos -punto de partida para otros debates más amplios, como ya se explicó- en Kaos en la Red se encontrará más bien un foro sobre el terrorismo internacional, las declaraciones de algún alto funcionario estadounidense, una nueva reglamentación del ministerio de Salud de Cuba o la polémica desatada por las acciones de grupos disidentes dentro de la isla. Al momento de concluir esta investigación, algunos de los temas que se debatían en Kaos en la Red, sección Cuba, eran:
La participación en estos foros de discusión es notoriamente más baja que en los de “Generación Y.” Lo cual nos lleva a una última pregunta: ¿cuál es la situación de la libertad de expresión hoy en Cuba, más allá de los medios electrónicos?”
UN ZAMBULLÓN EN “GENERACIÓN Y”
En el transcurso de esta investigación, uno de mis principales objetivos era obtener una entrevista telefónica o vía e-mail con Yoani Sánchez. Finalmente la obtuve al cabo de cinco días de búsqueda, llamados a otros periodistas y mensajes escritos y recibidos en el mismo blog.
Entrar en “Generación Y” a cara descubierta, con mi nombre propio y el proyecto de este artículo en mano, fue en sí toda una aventura cibernética. Después de todo, ¿qué mejor forma de tomarle el pulso a la vida de este blog que participar en él? La velocidad de las respuestas fue vertiginosa. Apenas quince minutos después de haber publicado mi mensaje (que se trascribe, resumido, a continuación) aparecieron los siguientes comentarios, no siempre cordiales, y que razones de espacio también han sido editados:
Junio 3, 2008 , 11:29
Diego Creimer dijo:
“Yoani, lanzo una última botella al mar. Te escribí vía e-mail y blogueé en tu sitio. Recibí comentarios útiles y críticas. Al parecer si aquí en Canadá, en mi trabajo, no escribo un artículo incendiario contra el gobierno cubano, el 99% de los blogueros de Generación Y me considerará, eternamente, como un imbécil o un castrista [...] Tengo una sola pregunta, que espero me respondas de alguna forma, vía e-mail o en el blog, o como sea… ¿cuán representativas del pensar de los cubanos « en Cuba » crees que son las opiniones vertidas en tu blog ? Tus propios blogueros me han dicho que casi todos ellos están fuera del país. Es lo único que quiero saber. Tu opinión. No me dejes en el silencio, por favor. Diego Creimer, periodista, Radio-Canadá Internacional, sección Latinoamericana.”
2378
Mystique dijo:
Junio 3, 2008 , 11:41
“Hijo, si no te das cuenta de que el régimen cubano no tiene nada positivo solamente puedes ser exactamente eso: un imbécil castrista. Yo elimino la “o” porque no son cosas distintas.”
2534
changocubano dijo:
Junio 3, 2008 , 13:14
“¿Por qué no te das un viajecito a Cuba si de verdad estás interesado en opinar sobre el tema? Ustedes en Canadá no tienen absolutamente ninguna restricción. ¡Ahora sí! Aprende a hablar Cubano, ya que allá nadie te va a decir lo que piensa en pleno español, especialmente, si les das la impresión de ser otro agente del aparato.”
2397
Lila dijo:
Junio 3, 2008 , 11:56
Para Diego Creimer
Permíteme poner mi granito de arena, dejar a un lado la educación e inmiscuirme en tu conversación con Yoani. Quizá te ayude en algo para tu investigación. Yo salí de Cuba hace algo más de un año, por lo que mis vivencias en mi país son bien recientes, no me he tomado la “coca-cola del olvido” por lo que hablo con conocimiento de causa. Tengo 30 años. En mi opinión, las vivencias de Yoani, todas, son el día a día de todos los cubanos, aquel día a día que no nos atrevemos a gritar pero que sí susurramos por lo bajito. Dentro de mi grupo de amigos, en el cual puedo incluir a una comunista (que aún no se ha desteñido, ya que el resto dejó de abrazar la causa cuando salió de la universidad y comenzó a trabajar) todos tienen exactamente la misma opinión de Yoani, porque justamente casi todos vivimos la misma situación. De mi grupo de amigos, el 70% está fuera del país, y los que quedan están locos por irse. Pregúntate por qué los consulados están llenos de gente en Cuba, ¿crees que es para hacer turismo? De mi aula de la universidad (30 estudiantes) sólo quedan tres en Cuba; con el resto, me comunico por Internet y te asombraría adónde somos capaces de llegar, así de simple.”
2380
iyamiami dijo:
Junio 3, 2008 , 11:41
Diego Creimer, en la portada encontrará que Yoani hace el blog para decir SU opinión, no es vocero de los cubanos ni lo pretende, pero al observador imparcial le llamaría la atención que el gobierno cubano bloquee la entrada al blog de los de la isla y le impida viajar a Europa a recoger su premio, y esté orquestando una campana para acusarla de agente enemiga. No creo que ningún gobierno del mundo dedique esfuerzos como éstos para silenciar y desacreditar a una pequeña minoría opositora si no temiera que sus ideas son las de muchos, muchísimos. ¿Cuántos? No se sabrá hasta que haya elecciones libres [...]”
2377
Víctor Manuel Piñera dijo:
Junio 3, 2008 , 11:40
Diego. Me parece que la pregunta a la que buscas respuesta es capciosa y mal intencionada. [...]
Si quieres saber cuáles son la opiniones de los cubanos que viven en Cuba, no te va a quedar otra que ir allí y hacer un estudio de opinión. [...] Pero me parece que no te va a ser posible.”
Tres días después de este zambullón en Generación finalmente hablé con Yoani Sánchez, y me confirmó lo que sus blogueros y otros cubanos ya me habían dicho: la mayoría opina desde afuera, y esa mayoría considera que su opinión es tan válida como la de quienes están en la isla. A fin de cuentas, todos son cubanos.
EL ESCUDO INVISIBLE DE LA CELEBRIDAD
En una entrevista que le hizo el periodista cubano Mauricio Vincent en La Habana a fines de mayo de este año, Yoani Sánchez respondió a la pregunta sobre si había recibido amenazas o represalias por parte del gobierno cubano desde la fundación de Generación Y: “Nadie ha tocado en mi puerta, lo cual no significa que no pasen cosas. Podría decir que me vigilan, que intervienen mi teléfono, que asustan a mis amigos, pero no tengo pruebas. Son especulaciones a partir de cosas que pasan. Quizás la única represalia concreta haya sido no permitirme viajar a España a recoger el premio [Ortega y Gasset]”. En efecto, en abril de 2008, el diario español El País de Madrid le otorgó a Yoani Sánchez el premio Ortega y Gasset al Periodismo Digital “por la perspicacia con la que su trabajo ha sorteado las limitaciones a la libertad de expresión que existen en Cuba, su estilo de información vivaz y el ímpetu con el que se ha incorporado al espacio global de periodismo ciudadano.” Yoani Sánchez no obtuvo la autorización del gobierno cubano para viajar a España a recibir su premio.
En otra entrevista concedida a El País de Madrid, Yoani Sánchez declaró: "Yo creo que el Gobierno no puede desconocer este premio, sería escandaloso seguir bloqueándolo o emprender acciones contra mí. De alguna forma, el premio me protege. Pero creo que la mayor protección es intentar actuar cada día como si fuéramos libres, dar ese paso, quitarnos la máscara".
Finalmente, en un artículo de Generación Y que recibió casi cinco mil comentarios en trece días, Yoani Sánchez escribió “Me advierten que sobre la mesa de alguna oficina descansa “mi caso”. Un expediente lleno de pruebas de infracciones cometidas, un abultado dossier de ilegalidades que he acumulado en estos años.[...] Poco, muy poco –me aclaran- puede hacerse ya para que no toquen a mi puerta una mañana bien temprano. [se refiere a las autoridades]. En espera de eso, quiero señalar que no guardo armas bajo la cama. Sin embargo, he cometido un delito sistemático y execrable: me he creído libre. Tampoco tengo un plan concreto para cambiar las cosas, pero en mí la queja ha sustituido al triunfalismo y eso es –definitivamente- punible. [...] He cometido la abominable infracción de creer en un futuro sin “ellos” y en una versión de la historia diferente de la que me enseñaron. Repetí las consignas sin convicción, lavé los trapos sucios a la vista de todos y –magna trasgresión- he unido frases y juntado palabras sin permiso. Declaro –y asumo el castigo que me toque- que no he podido sobrevivir y cumplir con todas las leyes al mismo tiempo.”
Me pregunté entonces: ¿hasta dónde el pensar de Yoani Sánchez reflejaba el sentir de otros cubanos, especialmente de aquellos que están dentro de la isla? En busca de nuevas respuestas, decidí bloguear nuevamente en el sitio de Generación Y.
EL FENÓMENO “GENERACIÓN Y”
Este blog es hoy el más popular y célebre de los blogs cubanos. Su fundadora, la filóloga cubana Yoani Sánchez, lo puso en línea en abril de 2007 con ayuda de algunos amigos que se encuentran en Alemania. De hecho, el portal Desde Cuba y el blog de “Generación Y” están albergados en un servidor alemán, lo cual permite que el acceso sea rápido y ágil para los blogueros cubanos que, como ya hemos dicho, se encuentran en su mayoría fuera de Cuba. Dentro de la isla, el acceso al blog, cuando funciona, es extremadamente lento.
Generación Y alcanzó en cuestión de meses un éxito sin precedentes, al menos por el nivel de participación. En abril de 2008 llegó a la friolera de nueve millones de entradas (hits) en el lapso de un mes. Suficiente como para suscitar la envidia de todos los otros blogs cubanos cuyo tema es la realidad cubana.
¿Dónde está la clave del éxito de este blog? Quizá resida en la simpleza de los textos de su autora. Se trata de comentarios -escritos en un castellano sobrio y culto- sobre la vida cotidiana y las experiencias de Yoani Sánchez en La Habana. El puntapié inicial puede ser un tema cualquiera: el aumento del precio del jabón en polvo, las dificultades de dos mochileros para circular libremente por el campo cubano, un autobús lujoso que pasea turistas por el centro de La Habana. Yoani Sánchez escribe textos relativamente breves, con ironía, humor y, a veces, con una dosis de melancolía y cólera. Refleja allí, ante todo, sus frustraciones personales frente sistema de gobierno y algunas reglas vigentes, que considera coercitivas o sin sentido. Los lectores comienzan a responder y los engranajes del blog se aceleran. Un artículo de “Generación Y” puede llegar a suscitar más de 7.000 comentarios en una semana. Otro blog relativamente conocido donde se discute la realidad cubana desde un punto de vista más cercano al del gobierno, Kaos en la red, no suele recibir más de cien comentarios semanales por cada artículo publicado.
¿Quién es Yoani Sánchez?
Esta escritora y bloguera, hoy en la treintena, se presenta en primera persona en el portal de Generación Y: “Estudié durante dos cursos en el Instituto Pedagógico la especialidad de Español-Literatura. En el año 1995, me trasladé a la Facultad de Artes y Letras – con un hijo nacido en agosto de ese mismo año- y terminé, después de cinco cursos, la especialidad de Filología Hispánica. Me especialicé en la literatura latinoamericana contemporánea y discutí una incendiaria tesis titulada “Palabras bajo presión. Un estudio sobre la literatura de la dictadura en Latinoamérica”. Al terminar la universidad había comprendido dos cosas: la primera, que el mundo de la intelectualidad y la alta cultura me repugnaba, y la más dolorosa, que ya no quería ser filóloga. En el 2004 fundé junto a un grupo de cubanos –todos radicados en la Isla- la revista de reflexión y debate Consenso. Tres años después sigo trabajando como web master, articulista y editora del portal Desde Cuba. En abril de 2007 me enredé en la aventura de tener un blog llamado “Generación Y” que he definido como “un ejercicio de cobardía” pues me permite decir en este espacio lo que me está vedado en mi accionar cívico. Vivo en La Habana. He apostado por quedarme y cada día soy más informática y menos filóloga. “Generación Y” es un blog inspirado en gente como yo, con nombres que comienzan o contienen una "y griega". Nacidos en la Cuba de los años 70s y los 80s, marcados por las escuelas al campo, los muñequitos rusos, las salidas ilegales y la frustración.”
HECHA LA LEY, HECHA LA TRAMPA
Algunos cubanos diestros en computación y electrónica se aventuran a conectarse desde sus casas apropiándose de claves de acceso de terceros. Estas claves se venden en el mercado negro. El hecho de vender una clave de acceso a Internet está considerado como un delito en Cuba, y esta práctica es en consecuencia relativamente marginal. De todas formas, si el empecinado internauta logra conectarse desde la privacidad de su domicilio, lo que lo aguarda no es la autopista de la información, sino el lento camino de la conexión telefónica. Los Videos en You Tube o las páginas pesadas -por dar apenas dos ejemplos- resultan prácticamente inaccesibles.
A fuerza de dificultades de conexión y lentitud de transferencia de datos, los cubanos, cuando finalmente se sientan frente a una computadora conectada a la red, optan por darle los usos más básicos: correo electrónico e intercambio de mensajes instantáneos.
Por todos estos motivos, la participación en los blogs o foros electrónicos de discusión es muy baja dentro de la isla.
Y SIN EMBARGO...
A pesar de todas las dificultades enumeradas, existe un número bastante elevado de blogs creados dentro y fuera de la isla, cuyo tema es la realidad cubana comentada por los propios cubanos. A un gran número de estos blogs se puede acceder desde el portal “Desde Cuba” [www.desdecuba.com] Al decir “se puede acceder” estamos en realidad diciendo “se puede acceder desde fuera de Cuba”.
A menos, claro, que uno disponga de una conexión domiciliaria, que se aventure a hacerlo desde una dependencia oficial, o que tenga la paciencia y el dinero para ir a un cybercafé. Pero ni siquiera en estos últimos el acceso a los blogs está garantizado. A veces las páginas resultan inaccesibles porque aparecen mensajes de error, porque no se cargan, o simplemente porque la descarga toma un tiempo excesivamente largo.
Surgen entonces algunas preguntas: las dificultades de acceso a Internet en la isla ¿se deben a cuestiones técnicas o a decisiones políticas? ¿O a ambas? Si el acceso y la participación están tan restringidos, ¿los blogs cubanos, en su mayoría albergados en servidoresextranjeros, son representativos de las opiniones dentro de la isla? Finalmente, ¿Internet puede realmente abrir un nuevo espacio de libertad de expresión en Cuba? Ninguno de estos interrogantes tiene una respuesta única ni definitiva. Veamos por qué.
TÉCNICA Y POLÍTICA
Para recabar información sobre el uso de Internet en Cuba, decidí recurrir a los propios blogueros, es decir, a la gente que participa en los blogs, especialmente en “Generación Y”, el más popular de todos ellos. Me presenté como quien soy, Diego Creimer, un periodista canadiense de origen argentino. Expliqué en este foro que estaba escribiendo un artículo sobre la libertad de expresión en los blogs cubanos. Mi primera pregunta se refería a las conexiones. Quería saber cómo y desde dónde se conectaban los blogueros cubanos. Éstas son algunas de las respuestas más concisas que recibí en las 24 horas siguientes:
Otras respuestas iban en la misma dirección: la abrumadora mayoría de los blogueros cubanos está fuera de la isla, principalmente en Miami. Sin embargo, resulta imposible saber si los mensajes fueron escritos desde Cuba o desde el exterior, ya que los blogueros sólo se identifican con un seudónimo y no siempre mencionan el lugar donde se encuentran. Este anonimato serviría también como una forma de protección contra los aludidos controles del gobierno cubano.
En una nota publicada en el periódico electrónico Cuba a la Mano a fines de 2007, la periodista Dalia Acosta, de la agencia de noticias Inter Press Service (IPS), explicaba: “Según datos del gobierno, Cuba tenía a mediados de 2005 unas 335 mil computadoras, el equivalente a casi tres computadoras por cada cien habitantes. En 2004, sólo trece de cada mil personas podían conectarse a Internet, pero no era posible saber cuántas realmente hacían uso de las 480 mil casillas de correo electrónico registradas. En Cuba no suelen publicarse estadísticas de Internet de modo sistemático, pero varios especialistas estiman que al menos 10 personas hacen uso de cada cuenta oficial. A ello se suman las cuentas ilegales adquiridas en el mercado negro y un número indefinido de usuarios de servicios internacionales de correo electrónico gratuito como Yahoo o Gmail.”
¿Se trata entonces de limitaciones técnicas o políticas? La respuesta parece ser: ambas. Pero para saber si realmente hay limitaciones políticas primero habría que aumentar considerablemente el número de computadoras y de accesos a Internet en Cuba. Esto aún no ha sucedido, y por el momento sólo se puede afirmar que Cuba acusa un retraso notable en materia de conectividad. Sin embargo, esta situación podría revertirse con la llegada del cable de fibra óptica en 2009.
UNA AUTOPISTA LENTA Y CONGESTIONADA
Escribir sobre el uso de Internet y de los llamados “blogs” en Cuba puede parecerse más a un ejercicio de especulación que a una constatación de hechos. La conectividad en la isla sigue siendo hoy extremadamente baja, sobre todo si la comparamos a los niveles de América del Norte, donde casi el 90% de los hogares tiene libre acceso a la red por medio de conexiones veloces. El teléfono y el módem, que aquí en Canadá ya son prácticamente piezas de museo, siguen siendo una tecnología de uso común en Cuba.
Comenzamos esta investigación a fines de mayo. Antes siquiera de abordar la participación en los blogs y foros electrónicos de discusión, una de las primeras dificultades fue establecer la proporción de cubanos que efectivamente tienen acceso a Internet. Esa proporción resultó ser extremadamente baja. Cuba es un país donde Internet sigue siendo una rareza para el ciudadano común. Esto no se debe a la falta de computadoras, sino sobre todo a la imposibilidad de conectarlas a la red. Bajo el actual sistema de gobierno, la conexión a Internet está considerada como un privilegio, y por lo tanto reservada a quienes las reglamentaciones habiliten como merecedores de ese privilegio.
De los cubanos residentes en la isla que regularmente acceden a la red, la mayoría lo hace desde las universidades y las dependencias estatales. Allí, en efecto, hay redes de computadoras conectadas a Internet. No obstante, la navegación está limitada a las páginas web relacionadas con la naturaleza del trabajo del usuario, o de los estudios, en el caso de los estudiantes. Es decir: un cubano que trabaja en una oficina del Estado no puede aprovechar la pausa de media mañana para leer los titulares de los diferentes diarios del mundo ni para participar en los blogs de discusión. Puede, en el mejor de los casos, visitar las páginas web generadas dentro de Cuba, como las de los diarios oficiales, universidades, ministerios y otros.
Hoy es posible, también, usar las computadoras de los escasos cybercafés que hay en las ciudades cubanas o en los hoteles para extranjeros. En estos momentos hay en La Habana tres cybercafés para casi 2.200.000 habitantes. La hora de acceso a Internet cuesta en promedio unos seis dólares estadounidenses, y a pesar del precio elevado (el sueldo promedio de un trabajador cubano equivale a unos 25 dólares mensuales) la navegación es muy lenta. Para un aficionado a Internet, esos seis dólares no rinden demasiados frutos.
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