La periodista Eileen Park Robertson, casada con el ex alcalde de Vancouver Gregor Robertson, participa en una concentración en contra de la discriminación de las comunidades asiáticas en Vancouver el domingo 28 de marzo de 2021. (Foto: THE CANADIAN PRESS/Darryl Dyck)

Canadienses de origen asiático ven fallas en la estrategia contra el racismo

Los defensores de los canadienses de origen asiático están pidiendo al gobierno de Canadá que mejore su estrategia de lucha antirracista para hacer frente al aumento del racismo contra los asiáticos.

Avvy Go, directora de la Chinese and Southeast Asian Legal Clinic, un servicio jurídico en la ciudad de Toronto que provee apoyo a los inmigrantes provenientes de China y del Sudeste Asiático, dijo que la estrategia del gobierno canadiense  no menciona específicamente el racismo antiasiático en su documento central de políticas en la materia. Ese documento sí menciona como objetivos luchar contra el racismo dirigido a la población negra, a los indígenas, así como el antisemitismo y la islamofobia.


«Es una falla grave en la estrategia actual», esperamos que el gobierno modifique la estrategia y, lo que es más importante, que desarrolle acciones concretas para abordar el racismo en todas sus formas».

Avvy Go, directora de la Chinese and Southeast Asian Legal Clinic en Toronto.


Este llamado se produce en medio de reportes de un aumento de los delitos de odio contra los asiáticos en todo el país y en el extranjero durante la pandemia.

Según un informe publicado en marzo por el Consejo Nacional Chino-Canadiense, entre el 10 de marzo de 2020 y el 28 de febrero de 2021 fueron denunciados más de 1.150 casos de racismo antiasiático a través de dos sitios web: COVIDRacism.ca y elimin8hate.org.

Los autores de este informe destacan que detrás del aumento de los ataques están la desinformación y las creencias racistas relacionadas con el hecho de que el nuevo coronavirus surgió por primera vez en China.

En la ciudad de Vancouver, que tiene cerca de 2,5 millones de habitantes, la policía informó que los delitos de odio anti asiáticos aumentaron de sólo 12 casos en 2019 a 98 en 2020, un aumento del 717%.

Avvy Go, directora de la Clínica Jurídica China y del Sudeste Asiático, afirma que la estrategia antirracista del gobierno federal debería actualizarse para incluir el racismo antiasiático. (Foto: Keith Whelan/CBC)

Por otro lado, los datos publicados por el Departamento de Estadísticas de Canadá en julio de 2020 señalan que los canadienses de origen asiático eran más propensos a reportar un aumento del acoso racial o étnico durante la pandemia, en comparación al resto de la población. El mayor aumento se observó entre las personas de ascendencia china, coreana y del sudeste asiático.

La propia Avvy Go, ciudadana canadiense nacida en Hong Kong, dijo que tuvo varias experiencias aterradoras. Ella cuenta que en una ocasión, cuando volvía a casa, alguien le escupió y que desde su perspectiva, el racismo antiasiático se encuentra actualmente en una estado de paroxismo.


«Casi todos los chinos canadienses que conozco han experimentado algo, algún incidente durante el año pasado, como que la gente les grite, les diga que vuelvan a China o que se les nieguen el servicio.

Avvy Go, directora de la Chinese and Southeast Asian Legal Clinic en Toronto.


La estrategia del gobierno de Canadá contra el racismo, presentada en 2019, compromete al gobierno del primer ministro Justin Trudeau a «construir una base para el cambio mediante la eliminación de las barreras y la promoción de un país en el que cada persona pueda participar plenamente y tener la misma oportunidad de tener éxito.»

La estrategia exige un «enfoque de todo el gobierno» para abordar el racismo sistémico en las políticas y programas federales, para empoderar a las comunidades y para la concientización y educación del público en general.

El gobierno asignó 45 millones de dólares a lo largo de tres años para aplicar la estrategia:. Unos 4,5 millones de dólares serán destinados a una secretaría antirracista dentro de la administración pública, 30 millones de dólares serán invertidos en proyectos comunitarios, 6 millones de dólares para que Estadísticas Canadá recopile mejores datos y 5 millones de dólares para combatir la desinformación y el discurso de odio en internet.

En su declaración económica del pasado otoño, la ministra de Economía de Canadá, Chrystia Freeland, se comprometió a destinar otros 50 millones de dólares a iniciativas contra el racismo a ser utilizados dentro de los dos años próximos.

La ministra de Finanzas
y viceprimera ministra de Canadá, Chrystia Freeland. (Foto: Reuters / Chris Wattie)

En un comunicado, una portavoz del Ministerio de Patrimonio de Canadá dijo que Ottawa ya ha financiado unos 85 proyectos comunitarios mediante el desembolso de unos 15 millones de dólares en el marco de la estrategia.

Parte de ese dinero fue destinado a iniciativas para contrarrestar el racismo antiasiático, entre ellas una campaña contra la desinformación en torno al Covid-19 que afecta a las comunidades lingüísticas china y vietnamita en Vancouver y otra que examina la presencia de los discursos de odio en las plataformas de medios de comunicación en lengua china en Canadá.

«Si bien [la estrategia contra el racismo] busca combatir el racismo y la discriminación en todas sus formas, reconocemos que el racismo antiasiático necesita una referencia específica en la estrategia», escribió la portavoz del departamento Amélie Mathieu en un correo electrónico.

La portavoz del Ministerio de Patrimonio de Canadá enumeró una serie de otras medidas que el gobierno ha tomado para combatir el racismo antiasiático, incluyendo consultas con los canadienses de origen asiático para asegurarse que sus necesidades fueron tomadas en cuenta en la respuesta de Ottawa a la pandemia causada por el Covid-19.

Mathieu dijo que el gobierno también está trabajando para diversificar el servicio público, abrir oportunidades económicas para las comunidades racializadas y hacer un mejor trabajo de recopilación de datos basados en la raza.

Pero los críticos en la materia, a dos años de aplicación de la estrategia, los avances han sido lentos. Shalini Konanur, directora de la Clínica Jurídica de Asia Meridional de Ontario, dijo que el enfoque debe ir más allá del financiamiento de proyectos comunitarios y pasar a un examen general de cómo las políticas y los programas gubernamentales ponen en desventaja a las personas racializadas.

Según Konanur, la Secretaría de lucha contra el racismo no dispone de los recursos necesarios como para llevar a cabo una tarea de esa magnitud.


«Muchas de las cosas que necesitan una solución son cuestiones sistémicas dentro del gobierno [como] las barreras para obtener apoyo para mejorar los ingresos, así como en la legislación sobre inmigración y el empleo. Tal y como están las cosas, [la Secretaría] está limitada en el trabajo que puede hacer».

Shalini Konanur, directora de la Clínica Jurídica de Asia Meridional de Ontario.


Konanur dijo que la Secretaría contra el racismo debería ser financiada al mismo nivel que el Departamento federal de Mujeres e Igualdad de Género de Canadá, que cuenta con un presupuesto anual promedio de 134 millones de dólares entre 2018 y 2022.

«Si Canadá toma en serio la lucha contra el racismo entonces el presupuesto realmente debe proporcionar amplios recursos para que esa Secretaría sea totalmente funcional y pueda tener acceso a todos los departamentos del gobierno para examinar las diferentes formas en que el racismo sistémico crea barreras», dijo Konanur.

Tanto Avvy Go como Shalini Konanur forman parte de una coalición de grupos que presntó un plan a la oficina de la ministra de Finanzas de Canadá, Chrystia  Freeland, antes del próximo presupuesto federal.

Su propuesta pide al gobierno un aumento del financiamiento de la Secretaría contra el racismo; que ese presupuesto sea permanente; que elabore un plan de acción nacional integral para guiar su trabajo; que desarrolle un mandato más fuerte para la recopilación de datos basados en la raza; y que apruebe una legislación que convertir la Secretaría contra el racismo y otros programas contra el racismo en entidades permanentes para que no puedan ser desechadas por un futuro gobierno con diferentes prioridades.

La diputada neodemócrata federal Jenny Kwan pide mayores medidas para enfrentar el racismo contra los canadienses de raíces asiáticas. (Foto: THE CANADIAN PRESS/Justin Tang)

Jenny Kwan, diputada federal del Nuevo Partido Democrático (NPD) también ha presionado al gobierno federal para que tome medidas más contundentes contra el racismo antiasiático.

Kwan interpeló al primer ministro Justin Trudeau sobre el tema en la Cámara de los Comunes el mes pasado. Trudeau respondió diciendo que el aumento del odio y el racismo contra las personas de origen asiático es algo «horrible» e «inaceptable» y reiteró el compromiso del gobierno de luchar contra ese racismo.

«El Primer Ministro se apresura a condenar estos actos, pero necesitamos algo más que eso, algo más que palabras para abordar esta cuestión», dijo Kwan. «Todos deberíamos condenar estas acciones y luego seguir [con] acciones para asegurarnos de que abordamos estas cuestiones de forma integral».

El NPD recibió a finales de marzo el apoyo unánime de los diputados de la Cámara de los Comunes, en Ottawa,  para aprobar dos mociones: una que pedía al gobierno que incluyera el racismo antiasiático en la Estrategia contra el Racismo y otra que exigía que se actuara contra los delitos de odio en Canadá.

La pandemia del nuevo coronavirus ha desatado una ola de racismo contra canadienses de origen asiático en Canadá. (iStockphoto)

Canadá tiene una larga historia de racismo contra las personas de origen asiático. La inmigración china a la actual provincia de Columbia Británica en los años 1850 provocó una fuerte oposición de parte de los residentes euro canadienses. Esta oposición se intensificó con la llegada de los inmigrantes japoneses en la década de 1870 y de los sud asiáticos a principios de 1900. Esas medidas incluyeron la aplicación de un impuesto, entre 1885 y 1923, a las personas procedentes de China a fin de restringir su llegada a Canadá.

Durante la Segunda Guerra Mundial, unos 20.000 inmigrantes japoneses y ciudadanos canadienses de origen japonés fueron desposeídos de sus bienes y luego encarcelados en campos de internamiento en el oeste del país con la justificación de que podrían llevar a cabo acciones de espionaje o sabotaje. La segregación de los asiáticos respecto a los blancos en el Canadá del siglo XIX y principios del XX era uno de los aspectos de la vida cotidiana en Canadá.

Fuentes: CBC / R. P. Jones / Canadian Encyclopedia

Categorías: Inmigración y Refugiados, Política, Salud, Sociedad
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