La montrealense Hala Maatouk recibe premio humanitario por Siria

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Desde el inicio del conflicto en Siria en marzo 2011, Hala Maatouk  comenzó a hacer diferentes cosas, desde Montreal,  para ayudar a los niños víctimas de esa guerra.  Por ejemplo, vendiendo artesanía siria. Pero debido a la amplitud de la guerra siria, decidió crear la asociación Un Corazón para Siria. Ella nos cuenta en la entrevista cómo fue la experiencia, tanto para ella como para los niños.

“Desde inicios del conflicto sirio empecé a vender artesanía siria, y enviamos todo el dinero a Siria. Junté donaciones que provenían de amigos y gente que conocía pero cuando vi que el conflicto se extendía y que iba a durar mucho tiempo, decidí con un grupo de amigos crear una asociación, Un corazón para Siria, en diciembre 2012. Inmediatamente comenzamos a enviar contenedores con ayuda a diferentes regiones, sobre todo para los niños.

¿Hicieron ya un balance de todo ese trabajo?

“Hicimos varios, y todo el trabajo que hicimos lo pusimos en Facebook con fotos. Es muy importante documentar todo lo que se hace para que los donantes puedan ver a donde van sus donaciones».

¿Sigue teniendo contacto con las personas en Siria? Qué cambió?

Yo renuncié a la Asociación, legué el trabajo a un equipo, porque hice todo lo que había planificado hacer. Ahora hay otro equipo que va continuar.

«Yo sigo en contacto con Siria, porque hay tanto por hacer! Y no se puede hacer todo con una sola asociación. Había entonces que diversificarse. Sigo en el mismo campo. Recientemente en enero comenzamos una campaña por el invierno, juntamos miles de dólares que fueron enviados a un equipo en Siria compuesto de voluntarios  como nosotros que trabajan allí en varios países de la región. Compramos madera por ejemplo para que las familias pudieran calentarse.

Hala Maatouk1Y continuaremos cada vez que haya una campaña porque las necesidades son enormes. No queremos maldecir la oscuridad, hay que iluminar siempre una vela, la esperanza está siempre en algún lugar.

Al mismo tiempo hay los inmigrantes o refugiados sirios que llegan aquí y que necesitan algo. Llegan con una pequeña valija. Entonces comencé aquí un proyecto para ellos, ya juntamos y distribuimos vestimentas a esas familias».

¿Cuál es la respuesta de los canadienses a quienes se les pide que ayuden a estos refugiados y a los que sufren la guerra en Siria?

“Son sobre todo los canadienses de origen sirio y de otros países árabes los que ayudan y también algunos canadienses de origen. Se ofrecen como voluntarios y otros hacen donaciones de vestimentas y dinero, mientras ayudan en nuestros eventos. La respuesta fue buena, debido en parte a que pasábamos por la radio y la televisión. Pero el problema es que la crisis continúa y la gente da 1, 2 3 veces y después ya no queda mucho. Es verdad que los sirios canadienses ya no tenemos los medios como antes. Y hoy cada sirio tiene allá a su familia o amigos en necesidad. Entonces ya no se puede donar a las asociaciones ni a familias. Le pedimos ayuda al gobierno pero hay muchas condiciones y no es fácil. Entonces contamos ahora con Facebook e  internet y hacemos campañas de financiamiento, por ejemplo.

HalaMaatouk-Femmes arabesHala Maatouk ganó un premio de Radio Canadá por sus acciones humanitarias. ¿Que la llevó al sector del voluntariado? ¿Por qué continúa?

“Siempre me gustó ayudar a los demás. Yo había comenzado antes del conflicto sirio, solo juntando vestimentas entre mis amigos y donándolas a los necesitados. Yo soy intérprete, traductora, y en el marco de mi trabajo visitamos a muchas familias. Así empecé, simplemente ayudando a las familias. Pero cuando estalló el conflicto en Siria yo sentí que era mi deber ayudar. Es mi país de origen aunque lo dejé hace más de 20 años. Y yo no soy la única. Hay muchos canadienses sirios que también ayudan. No podemos solo mirar. Aunque sean pocos, pero si podemos salvar a algunos niños, por qué no».

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