Médicos militares estadounidenses violan su código profesional de ética al aceptar alimentar por la fuerza a detenidos en la base militar de Guantánamo, dijeron dos médicos y un profesor en un artículo publicado por el New England Journal of Medicine el miércoles.
«Alimentar por la fuerza a una persona capaz, no es una práctica médica: es una agresión grave», escriben los tres autores del artículo en el sitio web del periódico.
«Los médicos en Guantánamo no pueden dejarse utilizar por los militares con fines políticos y continuar acatando sus normas éticas al mismo tiempo», dicen los autores.
La base Naval de Guantánamo tiene 166 presos detenidos durante las operaciones de lucha contra el terrorismo, entre ellos la mitad fueron absueltos después de una investigación del ejército y los servicios de inteligencia.
Al menos 104 presos participan en una huelga de hambre colectiva en protesta por su detención.
Cuarenta y tres huelguistas han perdido tanto peso que los médicos los alimentan con líquidos inyectados a través de tubos insertados en los orificios nasales que llegan hasta el estómago.
Los presos que se niegan a ser alimentados por la fuerza son atados a una silla y son inmovilizados durante el procedimiento.
«La política es que el tratamiento de los huelguistas de hambre debe resumirse sólo a preservar la vida y la salud de los internos», dice el artículo.
«Los huelguistas no intentan suicidarse. Su objetivo no es morir, sino que se resuelvan injusticias flagrantes»,dice el artículo.
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