Photo Credit: iStockphoto

¿Por qué es tan difícil atrapar a una mosca?

Llegó el verano en el hemisferio norte y con él, las moscas…Después de haber pasado miles de años a soportarlas, el hombre es todavía casi incapaz, por no decir lisa y llanamente incapaz, de atrapar una mosca doméstica con la mano, pero le es un poco más fácil, eliminarla con un matamoscas!  ¿Por qué son tan elusivas a la mano humana desnuda, pero tan desprotegida frente a la misma mano con un matamoscas?

Escuche

Según Jean-Pierre Bourassa, biólogo, profesor emérito de entomología en la Universidad de Quebec en Trois Rivières, autor del libro El mundo fascinante de los insectos, las moscas, que aparecieron hace alrededor de 140 millones de años, desarrollaron durante todo ese tiempo, algunos mecanismos de detección de su entorno.

null
© iStockphoto

Según el biólogo, la imagen que esos insectos ven es completamente diferente a las que los humanos vemos. Las facetas de los ojos de las moscas detectan algunos colores, el movimiento e incluso, las emanaciones luminosas procedentes de la temperatura del cuerpo de los mamíferos. Y siendo ésta bastante elevada, las moscas pueden detectar las radiaciones infrarrojas. Cuentan además con un par de antenas sobre la cabeza que les permiten detectar los olores.

Por otra parte, en términos de higiene, las moscas son percibidas como un vector de enfermedad.  Pero aunque las moscas pueden en efecto transportar ciertas bacterias, virus y microbios,  hay que resaltar que las moscas adultas son “muy limpias”. Ellas se detienen a menudo para limpiar sus patas con la seda que tienen sobre el cuerpo y que actúa como un peine, quitándose así los restos que pueda transportar con ellas. En otras palabras, las moscas domésticas son aparentemente inofensivas para la salud de los humanos.

Las moscas les llevan a los hombres muchísimos millones de años de supervivencia sobre la tierra y en consecuencia tenemos que aprender de ellas y a vivir con ellas porque son muy difíciles de sorprender.  Incluso con el matamoscas eléctrico que no sé quién inventó y que se encuentra en venta en los grandes almacenes-bodega de Norteamérica. Este matamoscas se parece a una raqueta de tenis, un poco más pequeña, pero hay que tener mucho cuidado porque solo con el balanceo, se puede provocar daños en su propia casa si el usuario la manipula mal. Lo mejor es dejarlas vivir su vida de moscas y sigamos conviviendo con ellas.

Tomado del programa científico de Radio Canadá: Les Années Lumières (Janic Tremblay)

Categorías: Medioambiente y vida animal
Etiquetas: ,

¿Encontró un error? ¡Pulse aquí!

Por razones que escapan a nuestro control, y por un período de tiempo indefinido, el espacio de comentarios está cerrado. Sin embargo, nuestras redes sociales siguen abiertas a sus contribuciones.