Un grupo de manifestantes del Ártico llama a boicotear a un supermercado para atraer la atención sobre los precios exorbitantes de los alimentos en el lejano Norte. Todo comenzó con un post en Facebook de un activista en la capital de Nunavut, Iqualit. Y ahora la gente en todo el norte de Canadá y Alaska está participando.
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Manifestantes que protestaban por los precios altos de los alimentos en el Lejano norte de Canadá se comprometieron a boicotear a la compañía North West con el apoyo en las redes sociales.
Quien entra al supermercado NorthMart de Iqaluit para las compras de la semana, sale con una costosa factura en las manos.
La comida puede ser tres a cuatro veces más cara que en el sur de Canadá, dependiendo de la comunidad donde uno vive.

Un paquete de pan blanco en rebanadas cuesta cinco dólares. Un litro de leche casi cuatro. Y el precio medio de una bolsa de naranjas en el sur de Canadá equivale a la mitad de lo que cuesta en Nunavut.
A principios de enero, una organización comunitaria en Facebook, Feeding My Family, Alimentación de mi familia, llamó a los clientes a mantenerse alejados de las tiendas de la North West Company el 31 de enero para protestar por los altos precios en comunidades remotas.

«Estamos trabajando juntos», dice Leesee Papatsie, organizadora del grupo. «Estamos pidiendo que los precios bajen un poco y que la sea comida comestible.»
La North West Company posee 122 negocios en Canadá. Y 33 en zonas rurales de Alaska. Es propietaria de las cadenas minoristas del Norte, NorthMart, Quickstop y Giant Tiger en Canadá, junto con Alaska’s Value center de Alaska y las tiendas Cost-U-Less en el Pacífico Sur y el Caribe.

«Vergüenza para estas tiendas que se han negado a emprender o ayudar a reducir los precios para hacer que los alimentos sean más asequibles y evitar el hambre», escribió Peter Kilabuk, de Alaska, en la página del grupo.
«En los viejos tiempos, siempre había comida del país. Eso no nos preocupaba, pero ahora nuestros nietos sólo tienen alimentos de las tiendas. Es por eso que es difícil,» dijo Rhoda Hiqiniq, de la comunidad lejana de Gjoa Haven, en Nunavut.
«En Gjoa Haven, tres pequeñas bolsas de comestibles costarían entre 400 o 500 dólares.»
Sin más remedio que comprar comestibles
«Estamos de acuerdo en que es una buena idea el boicot», dijo Rhoda Hiqiniq. «Pero si no compras en la tienda de comestibles, hay que ir más al norte para alimentar a su familia.»
Leesee Papatsie, organizadora del grupo, dijo que manifestantes en los tres territorios de Canadá, así como en las provincias de Manitoba, Ontario y Nueva Brunswick planeaban boicotear las tiendas de la North West Company.

El sábado publicaron en el grupo de Facebook que estaban escribiendo cartas a los miembros del Parlamento y hablando con los clientes fuera de las tiendas de la North West Company.
El llamado a un boicot ha generado un debate. Algunos han criticado la elección del boicot por parte de Papatsie, diciendo que la culpa de los altos costos también la tienen muchos otros grupos, incluyendo el gobierno federal, otras tiendas de comestibles y organizaciones inuit.

Papatsie señala que el grupo optó por apuntar a la Compañía del Noroeste por su larga historia en el Norte como un remanente de la Compañía de la Bahía de Hudson.
«Ellos están aquí desde hace mucho más tiempo y están en todas partes. La gente que quiere [protestar] contra los demás, por favor que lo haga», dijo.
El movimiento ha llegado a extenderse a nivel internacional con gente comprometiéndose a boicotear a la empresa en Alaska.
«Ellos están vendiendo alimentos a 300 y 500 % más caros desde hace décadas «, dice Tim Aqukkasuk Argetsinger, activista Inupiak en Kotzebue, Alaska.
«Es muy cruel y es realmente codicioso continuar subiendo precios de los alimentos, a pesar de este contexto – este creciente contexto político y social», dijo.
Opiniones divididas sobre Nutrición del Norte
La gente en el grupo Feeding My Family no cree en absoluto que los 60 millones de dólares del programa Nutrición del Norte del gobierno canadiense estén sirviendo a la población.
Muchos dicen que la comida no sólo es cara, sino que también a menudo la venden podrida.
«Un amigo mío compró jugo de Clamato a bajo precio que estaba pasado de cuatro meses la fecha de expiración. La gente piensa que hace un buen negocio. Y terminan enfermos durante tres días, dijo Brad Helliwell, un soldador de Ottawa que compraba botas en el Northmart.
El departamento encargado de Nutrición del Norte no quiso comentar específicamente sobre el boicot ni sobre venta de alimentos caducados y caros.
En un correo electrónico, un portavoz del departamento dijo que están trabajando con los minoristas y los norteños para mejorar el programa y hacerlo más eficiente.
«El gobierno de Canadá se ha comprometido a garantizar que los norteños tengan al igual que todos los canadienses un acceso a alimentos nutritivos y de calidad «, dijo el comunicado.
Pero los minoristas dicen que también están trabajando duro para ahorrarle dinero a la gente.
Derek Reimer de la compañía del noroeste dice que cada centavo del programa gubernamental Nutrición norte va a los clientes.
«Creo que se necesita financiación adicional para hacer que el programa sea sostenible y tenga el impacto que la gente está buscando. Así que más fondos sería, sin duda alguna, la respuesta adecuada.»
Lo cierto es que esta campaña para boicotear a la empresa North West por los altos precios en los alimentos está empezando a preocupar seriamente a varios de los sectores implicados en el problema.






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