El presidente Francois Hollande comenzó su visita a Cuba, la primera de un mandatario francés a la isla en más de un siglo.
Hollande dijo que su gira, que le llevará al país caribeño sólo por algunas horas, es especial, en vista de la apertura y avance en las relaciones entre La Habana y Washington.
La agenda del jefe del Eliseo incluye una entrevista con su homólogo cubano, Raúl Castro, y la participación en un foro económico, como parte de una breve gira por naciones del caribe.
Hollande también prometió hablar sobre la situación de los derechos humanos en Cuba, aunque la posibilidad de relaciones comerciales y económicas más estrechas ocupa un lugar preponderante en los contactos previstos.
El presidente francés viaja con ejecutivos de firmas como Air France, la hotelera Accor y la destilería Pernord Ricard. Francia está interesada en potenciar sus negocios en la isla, con vistas a la posibilidad del fin del embargo comercial estadounidense contra Cuba.
Francia es además uno de los principales tenedores de la deuda exterior cubana.
“Vengo a Cuba con gran emoción, porque es la primera vez que un presidente de la República Francesa llega aquí”, dijo Hollande.






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