El estrés que es originado por la ansiedad disminuye el rendimiento
En Canadá faltan pocos días para que termine el año escolar. Los estudiantes están probablemente estresados antes de los exámenes finales. A menudo, los investigadores del estrés utilizan esos exámenes para analizar en laboratorio los niveles de estrés de los estudiantes. Ellos dicen que es normal en esos tiempos sufrir un poco de estrés. Pero también puede suceder que se pierda el control sobre ese tipo de estrés. Es el momento en que la ansiedad de rendimiento se desarrolla. Una investigadora da pautas para resolver el problema.
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Resultado de un buen reflejo defensivo natural, la ansiedad de rendimiento es particularmente perniciosa en los estudiantes, ya que inhibe la capacidad de aprendizaje. Ella produce una hormona que descompone la capacidad del cerebro para discernir la amenaza falsa de la real. Al final del año escolar, mientras muchos jóvenes sufren, una investigadora en neurociencias, da algunos consejos para superar la ansiedad de rendimiento.
“Es un problema de estimación del cerebro. Es decir, el niño va a sobrestimar el peligro que llega u subestimar su capacidad de negociar ese problema. Lo que le dará ideas un poco acosadoras como “si fracaso en esa prueba voy a repetir el año, voy a largar la escuela, nunca iré a la universidad, no tendré trabajo”, ideas de distorsión cognitiva como se les llaman y que van a desaparecer.
-Sonia Lupien, investigadora en neurociencias
El círculo vicioso de la ansiedad de rendimiento.
Comienza con el estrés. Para que una situación nos estrese el cerebro tiene que detectar una amenaza. Hay que distinguir dos tipos de estresores. El primero se llama el absoluto. Se trata de una amenaza real. Por ejemplo durante un incendio. O cuando nos encontramos delante de un oso. O se puede hablar de estresor absoluto cuando se es despedido de la empresa.
Pero hoy estamos rodeados de estresores relativos. Es decir, uno mismo producirá una respuesta de estrés según la interpretación de la situación que hace, y la impresión de no tener el control de la situación, la novedad, y también cuando el ego se sienta amenazado.
El proceso de creación de la ansiedad de rendimiento
«El cerebro no sabe que es el año 2016. No hace diferencia entre un mamut de los tiempos prehistóricos – una tensión absoluta – y una tensión relativa. En ambos casos, va a producir una cantidad de hormonas del estrés como si se tratara de un mamut. Cuando el cerebro detecta una amenaza, absoluta o relativa, de manera crónica, esa hormona se va al cerebro. Y su preferencia va a regiones implicadas en el aprendizaje y la memoria. Cuando eso se repite, esas hormonas de estrés disminuyen nuestra capacidad de discernir entre lo que es amenazador de lo que no lo es. El cerebro está en estado de alerta permanente y eso va a crear la ansiedad de actuación”.
Mientras que un estado ansioso es normal, va a desaparecer al día siguiente del examen. Una persona puede tener tendencia a la ansiedad, eso no significa que va a sufrir de la ansiedad de rendimiento.
Pero la ansiedad puede convertirse en un desorden mental cuando simplemente empieza a interferir en su calidad de vida. Cuando no lo deja dormir de noche, cuando hay miedo a performar se puede hablar de ansiedad de rendimiento. Cuando se está en ese estado, el cerebro detecta de manera crónica amenazas, va a producir de manera crónica las hormonas de estrés y cuando esas hormonas van a llegar al cerebro va a disminuir nuestro rendimiento lo que nos llevará a decir yo tenía razón.
¡El círculo vicioso!
¿Cómo hacer para controlar la ansiedad de rendimiento?
La primera cosa es no tener miedo de lo que nos pasa. Cuando comienza a afectar la calidad de vida hay que visitar a un sicólogo. La ansiedad es uno de los desórdenes más fácil de tratar. Pero hay que encontrar la buena manera de hacerlo.
La terapia más eficaz es la llamada cognitiva comportamental. La TCC. Es una terapia con muchos ejercicios, es aburrida, pero eficaz. Si no se hacen esos ejercicios, no funcionará.
Un ejemplo. «Cada vez que tengas una impresión de amenaza, debes escribir qué otra cosa puede ser, diferente a una amenaza. Debes encontrar planes B, planes C, planes D … obligar a su cerebro a pensar de forma diferente para reducir la detección de amenazas. »
La segunda: al interpretar el estrés como un desafío, hay muchas posibilidades que la ansiedad no se manifieste. Porque usted modificó su interpretación del estrés. De eso trata de terapia CC.
Transformar el estrés en desafío en lugar de peligro de fracaso. Eso hay que inculcarles a los niños desde pequeños. Y que no haga las cosas por sus padres sino por uno mismo.
Otro truco: cuando el niño está ansioso, hacerle escuchar música con palabras. Más palabras tiene, mejor es el resultado. Porque la música interfiere con la ansiedad interior. Lo que se quiere es interferir con esa vocecita interior. Cuando el pensamiento ansioso llega, hay que escuchar música.
No hay que creer en la voz interior que nos dice vas a fracasar, vas a fracasar, señala Sonia Lupien. Y la creemos porque es nuestra voz. Sin embargo uno no cree en sus sueños. Y es también su propia voz. Una manera de desembarazarse de esa vocecita es escuchar la voz de Burt Simpson o Dora la exploradora. La idea es ridiculizar en cierta forma la vocecita interior.
Y tres: cuando un niño está ansioso, y esto es importante, hay que hacerle hacer ejercicio, llevarlo a andar en bicicleta, jugar con la pelota. Esa energía, si no se la gasta, va derecho al cerebro.
Bailar, transformar la voz interior, no tener miedo del mamut!
RCI/Internet
La entrevista con Sonia Lupien, investigadora en neurociencias fue realizada por Catherine Perrin, del programa Médium large, de Radio Canadá






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