El candidato presidencial peruano Pedro Pablo Kuczynski saluda a los seguidores de Lima, el domingo.
Photo Credit: (Mariana Bazo / Reuters)

El recuento en Perú le da mínima ventaja a Pedro Pablo Kuczynski sobre Keiko Fujimori

Keiko Fujimori hizo campaña bajo la sombra de su padre, el ex presidente encarcelado

Los primeros datos del recuento en Perú confirman lo que apuntaban las encuestas a pie de urna: una derrota inesperada y por la mínima de la derechista Keiko Fujimoriy una victoria del liberal Pedro Pablo Kuczynski (PPK). A pesar de que quedan muchas horas para saber el resultado definitivo, los datos empiezan a apuntar que los Fujimori han repetido su fracaso de 2011, cuando se quedaron sin la victoria en la recta final frente a Ollanta Humala

Con casi la mitad de los centros de votación contados la noche del domingo, Kuczynski de 77 años de edad, tenía 50,6 por ciento de los votos frente al 49,4 por ciento para su rival Keiko Fujimori, hija del encarcelado ex hombre fuerte Alberto Fujimori.

Mientras que los votos al interior de Perú, donde el apoyo a Fujimori es más fuerte, necesitarán de días para saber el resultado, partidarios de Kuczynski se mostraron optimistas después de dos conteos rápidos no oficiales que lo mostraron ganando por lo menos por 1 punto porcentual.

Kuczynski compareció ante sus fieles con una expresión de inquietud muy contenida. «No hemos ganado todavía, para eso hay que esperar los resultados oficiales. Tenemos que ser vigilantes para que no nos roben los votos en la mesa. Pero estoy seguro que la ONPE [la organización electoral] saldrá mañana en la noche con su veredicto a favor de la democracia. Tendremos un país democrático. Por eso tomamos estos veredictos oficiales con optimismo pero con modestia. Nosotros aborrecemos la dictadura y amamos el diálogo», aseguró el candidato.

Pero Fujimori no mostró ningún signo de aceptar la derrota.

La candidato presidencial e hija del encarcelado ex presidente Alberto Fujimori, Keiko Fujimori a sus seguidores en Lima el domingo. © (Silvia Izquierdo / Associated Press)

“Vamos a esperar con prudencia, toda la noche llegarán los votos de las regiones y el voto rural del Perú profundo. Por eso estamos optimistas. Hoy hemos dicho no queremos odio, queremos unidad y reconciliación. Estamos contentos rumbo a la victoria», clamó ella.

Fujimori, quien se desempeñó como primera dama en la administración de su padre después del divorcio de sus padres, ha tratado de contener el avance de su rival, tomando distancia de los crímenes de su padre, incluso firmando un compromiso de no perdonarle si es elegida. Kuczynski durante la campaña dijo que consideraría permitir a Fujimori terminar su condena en su casa.

Al mismo tiempo, ella se comprometió a traer de vuelta el estilo de «mano de hierro» del gobierno por el que muchos aún veneran al viejo Fujimori, a quien se le atribuye la victoria contra los maoístas rebeldes de Sendero Luminoso, así como contra la hiperinflación del país. En lugar de rebeldes, Keiko Fujimori se comprometió a ejercer mano dura contra la delincuencia, una preocupación mayor de los votantes. Entre sus propuestas: construir cárceles en las prisiones de alta montaña en los Andes y castigar y aislar a los criminales peligrosos.

Ella también trató de desacreditar a su rival, hijo de un inmigrante judío-polaco que está casado con una estadounidense y que pasó décadas haciendo negocios fuera de Perú, como siendo parte de la élite blanca que tradicionalmente ha pasado por alto las necesidades de los pobres.

Independientemente de quién gane, Keiko Fujimori ya ha reconfigurado el panorama político del Perú.

En abril, su partido Fuerza Popular ganó 73 de los 130 escaños en el congreso unicameral, en comparación con sólo 18 para el movimiento de Kuczynski.

RCI/Internet/ The Associated Press

Categorías: Internacional, Política
Etiquetas: , ,

¿Encontró un error? ¡Pulse aquí!

Por razones que escapan a nuestro control, y por un período de tiempo indefinido, el espacio de comentarios está cerrado. Sin embargo, nuestras redes sociales siguen abiertas a sus contribuciones.