Este miércoles el Papa Francisco aceptó la renuncia del obispo brasileño Aldo di Cillo Pagotto acusado de haber hecho caso omiso de presuntos abusos sexuales a menores cometidos por sacerdotes de su diócesis.
Según una ley eclesial católica, los obispos están obligados a presentar su dimisión si se encuentran enfermos o si existe «causa grave». El Vaticano informó que Francisco aceptó la renuncia del obispo del estado de Paraiba bajo este estatuto.
El año pasado, la Iglesia Católica había retirado al obispo Pagotto su facultad de ordenar sacerdotes mientras se investigaban las acusaciones en su contra. Bajo circunstancias normales, el religioso se habría mantenido en el cargo hasta que cumpliera 75 años.
Pagotto fue acusado de permitir el ingreso a los seminarios de su diócesis a hombres que buscaban convertirse en sacerdotes, quienes habían sido rechazados en otros lugares en Brasil por ser sospechosos de abuso a menores.
«Acogí a sacerdotes y seminaristas con la intención de ofrecerles nuevas oportunidades en la vida», afirmó Pagotto en una carta publicada en la página web de su diócesis. «Posteriormente algunos fueron sospechosos de cometer delitos graves (…) yo me equivoqué en confiar demasiado, con ingenua misericordia», agregó.
El mes pasado, Francisco emitió un nuevo decreto que establece que los obispos que hayan faltado a su obligacón de lidiar con casos de abuso sexual serían investigados y retirados de su cargo de no presentar su renuncia.





Por razones que escapan a nuestro control, y por un período de tiempo indefinido, el espacio de comentarios está cerrado. Sin embargo, nuestras redes sociales siguen abiertas a sus contribuciones.