El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, participará este miércoles en Montreal a un encuentro del grupo de trabajo federal-provincial encargado de manejar la llegada de solicitantes de asilo en la frontera canadiense.
Aunque el número de personas que cruzan la frontera de forma irregular parece haber disminuido desde hace algunos días, las autoridades hacen frente igual a un volumen importante de solicitudes de refugio.

De visita el lunes pasado en el puesto fronterizo Saint-Bernard-de-Lacolle, el ministro federal de Inmigración Ahmed Hussen dijo que el número de entradas pasó de 250 la semana pasada a alrededor de 140 en promedio esta semana.
El campamento de albergue de refugiados de Lacolle, que tienen una capacidad de 1.200 personas, contaba con unos 600 residentes temporales el lunes pasado. Más de 6.000 personas cruzaron ilegalmente la frontera de Quebec y Estados Unidos desde el mes de julio.
La gran mayoría de solicitantes de refugio son haitianos que temen ser expulsados de Estados Unidos por la administración Trump. Estos haitianos habían obtenido un estatus de “protección temporal” después del devastador temblor de tierra de 2010 en su país.

Pero no son solo los haitianos que resultan afectados por este cambio de política. El estatus de protección temporal de ciudadanos de otros 9 países expirará en los próximos meses y no existe ninguna garantía de que Estados Unidos lo renueve.
El ministro canadiense de Inmigración es consciente de que ciudadanos de otros países se dirigirán hacia Canadá con la esperanza de pedir asilo, pero afirma que su gobierno estará en medida de reaccionar rápidamente ante una nueva ola de solicitantes de refugio.
RCI/La Presse Canadienne
Por razones que escapan a nuestro control, y por un período de tiempo indefinido, el espacio de comentarios está cerrado. Sin embargo, nuestras redes sociales siguen abiertas a sus contribuciones.