El temporal obligó a los afectados a buscar los útiles que ya habían guardado, para despejar sus veredas. THE CANADIAN PRESS/Cole Burston

El invierno prolonga su estadía en Canadá

Los días templados que se registraron en buena parte del centro y este canadiense a fines de marzo, y que hicieron pensar a sus habitantes que la primavera ya comenzaba a instalarse, desalojando a un largo invierno, parece haberse convertido en un espejismo en las últimas horas.

Para lo que es un clima poco frecuente en esta época del año, las provincias del centro y este del país están siendo afectadas por una tormenta invernal, que arroja nieve y lluvia helada sobre una vasta porción del territorio nacional.

La lluvia helada forma una gruesa capa de hielo sobre las superficies en las que se deposita. THE CANADIAN PRESS/Cole Burston

Desde el fin de semana, Ontario y Quebec se encuentran bajo los efectos de un clima más propio del invierno que de la primavera, que habitualmente comienza a manifestarse durante estas semanas, cuando la nieve se retira y  la vegetación comienza a cubrir de verde el paisaje.

Además de dificultar los desplazamientos, el “temporal” obligó al cierre de numerosas escuelas y, como habían previsto las autoridades, la lluvia helada dejó a miles de usuarios sin servicio eléctrico.

En ese sentido, el sector más afectado hasta el momento es el centro de la provincia de Ontario, donde decenas de miles de habitantes quedaron sin electricidad, como efecto del hielo caído, que luego dio lugar a la lluvia.

Según las estimaciones de las autoridades provinciales, no menos de 76.000 usurarios permanecían sin suministro en las primeras horas del lunes.

También las veredas se convierten en un peligro potencial para los transeuntes. Foto: Radio-Canada/Charles Contant.

Toronto, la ciudad más populosa del país, que recibe habitualmente cantidades inferiores de precipitaciones a las que se registran en otras partes de Canadá, también sufrió los efectos de la tormenta. No menos de 40.000 personas quedaron sin electricidad durante el fin de semana, aunque en las primeras horas del lunes los responsables anunciaron que al menos 30.000 de ellas ya habían superado el inconveniente.

La interrupción del suministro se debió, principalmente, a la caída de líneas de alta tensión, como efecto de los fuertes vientos registrados en la zona. En otros casos, la red fue arrancada por algunos árboles que fueron tumbados por el peso del hielo acumulado en sus ramas.

La mezcla de vientos, nieve, lluvia helada, granizo y lluvia se convirtió en un cóctel peligroso que, en algunos casos, tomó desprevenidos a quienes ya habían decidido cambiar los neumáticos de invierno de sus vehículos, reemplazándolos por los de verano, o desmotar las carpas que impiden la acumulación de nieve en las entradas de los garajes en las viviendas.

La caída de árboles y postes produjo daños en algunos vehículos estacionados. THE CANADIAN PRESS/Frank Gunn

Las condiciones para la circulación de los vehículos en dichas condiciones no son los mejores y proliferan los mensajes que piden a las personas que extremen las medidas de precaución, ante la reducción de la visibilidad por la nieve o la lluvia y la pérdida de adherencia, por lo resbaladizos que se tornan los caminos, tanto para los automovilistas como para los peatones.

A manera de ejemplo, la policía ontariense reportó más de 1.400 accidentes automovilísticos durante el fin de semana sólo en la zona del Gran Toronto.

Tras su paso por Ontario, el temporal se dirigió a Quebec, donde los efectos fueron similares.

En pleno invierno, son frecuentes las calles anegadas por la nieve, en distintas ciudades del país. THE CANADIAN PRESS/Graham Hughes

Si bien en un primer momento se había previsto el inicio del mal tiempo para el día sábado, con nevadas de hasta 15 centímetros para cada una de las jornadas del fin de semana, una cantidad que sólo suele alcanzarse en pleno invierno, finalmente el fenómeno comenzó a sentirse a última hora de la tarde del domingo.

Si bien la nieve no llegó como tal, sí lo hizo la lluvia helada. Esta se produce cuando la nieve que cae se licúa al encontrarse en su trayecto primero con capas de aire caliente, pero luego, al atravesar otra capa más fría, se vuelve a condensar y se convierte en la masa de hielo que cubre y se adhiere a las superficies en las que se acumula.

Lejos de la mejora esperada por los habitantes, los últimos boletines meteorológicos a media mañana del lunes anunciaron nuevas nevadas para el fin de la jornada en el norte de la provincia, pudiendo elevar el total de precipitaciones a entre 15 y 20 centímetros.

En Quebec, la primera consecuencia fue el cierre de escuelas, a la que se sumaron trastornos en la circulación vehicular, demoras en los vuelos y fallas en el servicio de electricidad.

En la región del Outaouais, que incluye a la ciudad de Gatineau y la vecina Ottawa, la capital del país, en el límite entre Quebec y Ontario, se registró poco menos de 35.000 usuarios sin electricidad.

El fenómeno meteorológico no fue motivo de queja o malestar para todas las personas; por el contrario, hubo quienes supieron encontrar el lado positivo a la situación, como muestra el siguiente video publicado por un usuario en la red Twitter:

En las calles de Montreal, las sustancias abrasivas destinadas a hacer fundir el hielo y los crampones, que utilizan muchas personas en su calzado para evitar resbalarse, volvieron a aparecer cuando ya se los había guardado en un rincón de los armarios.

Las regiones de Montérégie y Laurentides, al sur y norte de Montreal respectivamente, fueron las más afectadas por la tormenta.

Hacia las 6.30 de la mañana del lunes, las autoridades del aeropuerto de Ottawa anunciaron la demora o cancelación de numerosos vuelos, e invitaron a los usuarios a verificar el estado de sus servicios antes de trasladarse a la estación aérea. Una situación similiar se registró en el aeropuerto Lester B. Pearson, de Toronto, el de mayor tránsito del país.

Al contrario de lo ocurrido en Ontario, donde los accidentes de autos no produjeron muertos ni heridos graves, en Quebec la policía confirmó el deceso de una persona y otra herida como resultado de un choque ocurrido cerca de la localidad de Lachute, debido a las condiciones resbaladizas de la ruta 50. Lachute se encuentra aproximadamente a 70 kilómetros al noroeste de Montreal.

Cuatro ciudades canadienses entre las de mayor promedio de precipitaciones. Fuente: Municipalidad de Montreal.

Estadísticas oficiales ubican a 4 ciudades canadienses entre algunas de las que más precipitaciones reciben por año: ellas son Quebec, Vancouver, Ottawa y la propia Montreal.

La agencia meteorológica canadiense anunció para las zonas afectadas en Quebec nuevas lluvias heladas en el transcurso del lunes y vientos que podrían alcanzar una velocidad de 50 a 60 kilómetros por hora.

Tras su paso por Ontario y Quebec, sostienen los meteorólogos, la tormenta se trasladará hacia las provincias Marítimas, en el extremo este del país.

Categorías: Medioambiente, Sociedad
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