Familias migrantes de México huyendo de la violencia, entran a los Estados Unidos para solicitar asilo en el puente fronterizo internacional Paso del Norte en Ciudad Juárez, el 20 de junio de 2018.
Photo Credit: Reuters/Jose Luis Gonzalez

Repudio internacional obliga a Trump a anular la separación de familias inmigrantes

Tras el espectáculo de un Secretario de Justicia de Estados Unidos, Jeff Sessions, que citó el 14 de junio un pasaje de la Biblia para justificar la separación de las familias de inmigrantes indocumentados detenidos en la frontera con México, y la oleada de protestas contra la medida tanto dentro como fuera de Estados Unidos, el presidente Donald Trump se retractó el miércoles, abandonando su política de separar a los niños inmigrantes de sus padres en la frontera entre Estados Unidos y México.

Imágenes de niños enjaulados por las autoridades de Estados Unidos, que desataron indignación en el país y en el extranjero, llevaron a la Oficina de Derechos Humanos de la ONU a denunciar que retener a los menores y separarlos de sus padres “es una violación grave de sus derechos”, añadiendo que “los niños nunca deberían ser detenidos debido a razones vinculadas a su estatuto migratorio o al de sus padres”.

LA ONU recordó que Estados Unidos es el único país que no reconoce los derechos de los niños ya que se negó a ratificar la Convención de Naciones Unidas sobre los derechos del niño.

Una vista dentro de un centro de detención del Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos muestra a los detenidos dentro de áreas cercadas en el Centro de Procesamiento Centralizado del Valle del Río Grande en la ciudad de Río Grande, Texas, el 17 de junio. (Foto: CBP/Reuters)

El ex – director de la CIA durante el gobierno de Bush, el general retirado Michael Hayden escribió en su cuenta personal de Twitter, comparó la separación de las familias con las prácticas nazis: «Otros gobiernos han separado madres y niños», sobre una foto en blanco y negro de un campo nazi de concentración y exterminio en Auschwitz.

Frente a la ola de indignación, Trump firmó un decreto que ordena que las familias inmigrantes sean detenidas juntas al cruzar la frontera y que permanezcan en prisión durante el lapso que dure su proceso penal.

Aunque el cambio pondrá fin a un dictado de Trump que provocó la ira desde el clero hasta líderes empresariales, así como la condena en el extranjero, incluida la del Papa Francisco, también podría significar que los niños inmigrantes permanecerán bajo custodia de manera indefinida.

El Gobierno de Trump enfrenta desafíos legales debido a una orden judicial que limita el tiempo en el que las autoridades de inmigración pueden mantener detenidos a menores, así como la posibilidad de que se desencadenen nuevas críticas a las políticas de inmigración de línea dura del republicano, calificada como racista por distintas voces y organizaciones.

Funcionarios del Gobierno no pudieron aclarar si las separaciones familiares terminarían inmediatamente o cuándo y cómo se reunirían las familias ahora separadas.

“Todavía es muy pronto y estamos esperando más orientación sobre el asunto”, dijo Brian Marriott, portavoz de la Administración para Niños y Familias del Departamento de Salud y Servicios Humanos. “La reunificación es siempre el objetivo final de los encargados del cuidado” de los niños no acompañados y “el Gobierno está trabajando hacia ese objetivo” para los detenidos.

Manifestantes de varios grupos religiosos se reunieron frente a la oficina de Aduanas y Protección Fronteriza en Washington, D.C., el martes para protestar contra la separación de padres e hijos en la frontera entre México y Estados Unidos. (Foto: Lyndsay Duncombe/CBC)

El decreto de Trump, un cambio inusual de su postura, prioriza los procedimientos migratorios de padres con hijos, pero no termina con una política de “cero tolerancia” que exige el enjuiciamiento penal cuando cruzan irregularmente.

El gobierno de México, que calificó la orden de Trump como “política cruel e inhumana”, junto con algunos países de Centroamérica, saludó la media vuelta de Trump el miércoles, pero dijo que permanecerá atento para garantizar que se respeten los derechos de sus ciudadanos.

Trump, que frecuentemente mira los noticieros de televisión, tuvo que admitir que la separación de familias era un problema político que crecía, dijeron fuentes de la Casa Blanca. La primera dama Melania Trump, en conversaciones privadas con el presidente, lo instó a hacer algo, dijo un funcionario de la Casa Blanca.

Laura Bush, esposa de George W. Bush, último presidente republicano antes de Trump, escribió en el diario The Washington Post el pasado domingo señalando que «Vivo en un estado fronterizo. Aprecio la necesidad de hacer cumplir y proteger nuestras fronteras internacionales, pero esta política de tolerancia cero es cruel. Es inmoral. Y me parte el corazón», declaró la ex primera dama.

Categorías: Inmigración y Refugiados, Internacional, Justicia, Política
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