Marcha en homenaje a Merilyn Topacio Reynoso Pacheco, joven activista anti-minera de 16 años asesinada en 2014 en la localidad de Mataquescuintla, Guatemala. Tanto la joven Topacio como su padre participaban activamente en la resistencia contra las operaciones de la mina Escobal, en cuya propiedad participa la empresa canadiense Tahoe Resources.
Photo Credit: Archivos

“El neoliberalismo en Guatemala no puede funcionar sin violencia”

Share
Escuche

El profesor Simon Granovsky-Larsen, quien enseña en el Departamento de Ciencias Políticas en la Universidad de Regina, en la provincia de Saskatchewan, dedica parte de su trabajo académico a las relaciones económicas entre Canadá Y Guatemala.

Sus investigaciones sobre Guatemala abarcan la evolución de los movimientos sociales, la violencia política, el proceso de transición post-conflicto tras los acuerdos de paz firmados en 1996 entre el gobierno de Guatemala y las guerrillas, además del rol de las industrias extractivas en ese país centroamericano.

Simon Granovsky-Larsen, profesor en el Departamento de Ciencias Políticas en la Universidad de Regina, en la provincia de Saskatchewan. (Foto: Universidad de Regina)

Su más reciente proyecto, «La militarización del mega-desarrollo en Guatemala», mapea y teoriza el modelo represivo utilizado para hacer cumplir proyectos extractivos a gran escala (minería, hidroelectricidad, agroindustria), con un enfoque en la interacción entre empresas privadas y grupos armados no estatales.

Entre los elementos que surgen de su trabajo, Simon Granovsky-Larsen señala que el actual modelo económico neoliberal no puede ser implementado sin recurrir a la violencia.

El académico añade que otros conflictos en distintas partes del mundo, como en las Filipinas, en Colombia, Guatemala y el propio Canadá, no están desconectados ya que serían un reflejo de las condiciones de implementación de un mismo modelo de explotación de recursos.

Operación de la policía federal canadiense contra los indígenas de la nación indígena Wet’suwet , en Columbia Británica, que se opone a la cosntrucción de un gasoducto en sus territorios ancestrales. (Foto: Twitter/Michael Toledano)

Entrevistado por Radio Canadá Internacional, Simon Granovsky-Larsen, puso como ejemplo de la violencia como herramienta de aplicación de un modelo económico neoliberal la reciente operación de la Policía Federal canadiense que desmanteló un campamento indígena en territorio de la Primera Nación Wet’suwet en la provincia de Columbia Británica, que se opone a la construcción del gasoducto Costal GasLink, de la compañía petrolera TransCanada, en sus tierras ancestrales y no cedidas.

Dese su perspectiva, y tomando en cuenta que Canadá es uno de los principales actores en la explotación minera en América Latina, es necesario que estas compañías cumplan con las leyes canadienses que protegen tanto el medioambiente como a las comunidades.

El profesor Simon Granovsky-Larsen también destaca que los tribunales canadienses deben ser el lugar donde los afectados por las operaciones de las empresas canadienses en Guatemala pueden acudir a buscar justicia.

Share
Categorías: Economía, Indígenas, Internacional, Justicia, Medioambiente, Política
Etiquetas: , , ,

¿Encontró un error? ¡Pulse aquí!

@*@ Comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 caracteres disponibles

Aclaración: al enviarnos su comentario, usted reconoce que Radio Canadá Internacional tiene derecho a reproducir y a difundir el mismo, total o parcialmente, de la forma que fuere. Cabe destacar que Radio Canadá Internacional no endosa las opiniones vertidas por los internautas. Sus comentarios serán leídos y publicados si respetan las condiciones de nuestro sitio internet, aquí denominadas “Netiquette”.

Reglas de utilización »

Al verter sus opiniones en un foro público, debe ser igual de cortés que si estuviera frente a un interlocutor. No se tolerarán ataques ni insultos personales. Una cosa es no estar de acuerdo con una opinión, una idea o un hecho, y otra es faltar el respeto al prójimo. Las personas elocuentes no siempre están de acuerdo, y justamente ahí reside el interés de los foros.

La "netiquette" es el conjunto de reglas de conducta que rigen el comportamiento de los internautas. Antes de intervenir en una tribuna, es importante conocer estas reglas. Caso contrario, usted corre el riesgo de ser expulsado.

  1. Los foros de RCInet.ca no son anónimos. Al inscribirse, los usuarios deben ingresar su nombre, apellido y lugar de residencia. Estos datos aparecerán junto al comentario. RCInet.ca se reserva el derecho de no publicar un comentario si duda de la identidad de su autor.
  2. La usurpación de identidad con la intención de inducir a error o de perjudicar a un tercero es una infracción grave plausible de expulsión.
  3. Los foros de RCInet.ca están abiertos a todos, sin distinción de edad, origen étnico, religión, género ni orientación sexual.
  4. Las declaraciones difamatorias, agresivas, racistas, xenófobas, homofóbicas, sexistas o prejuiciosas hacia algún origen étnico, religión o franja etaria no serán publicadas.
  5. En Internet, las mayúsculas equivalen a gritos y pueden ser interpretadas como un signo de agresividad, lo cual resulta desagradable para los demás. Todo mensaje que contenga una o varias palabras en mayúscula (con excepción de las siglas y los acrónimos) será rechazado. Igual suerte correrán los mensajes que contengan una o varias palabras en letra negrita, itálica o subrayada.
  6. El lenguaje vulgar, obsceno o malintencionado está prohibido. Los foros son lugares públicos y sus declaraciones podrían herir la sensibilidad de otros internautas. Las personas que utilicen un lenguaje grosero serán expulsadas.
  7. El respeto mutuo es una condición de base. Por eso mismo está prohibido injuriar, amenazar o acosar a otro usuario. Usted puede expresar su desacuerdo sin atacar al prójimo.
  8. El intercambio de opiniones y puntos de vista discordantes es un elemento clave en todo debate sano, pero no debe transformarse en un diálogo ni en una discusión privada entre dos participantes que se interpelan sin importarles lo que piensen los demás. Los mensajes de esta naturaleza no serán publicados.
  9. Radio Canadá Internacional emite en cinco lenguas. Los debates en los foros deben realizarse en la misma lengua que el contenido al que hacen referencia. El uso de otras lenguas, con excepción de unas pocas palabras, está prohibido.
  10. Los mensajes que no tengan relación con el tema comentado no serán publicados.
  11. El envío reiterado de un mismo mensaje perjudica el intercambio de opiniones y por ende no será tolerado.
  12. La inserción de imágenes o de cualquier otro tipo de archivo en un comentario está prohibida. La inclusión de hipervínculos hacia otros sitios está permitida, a condición de que se respete la “netiquette”. Sin embargo, Radio Canadá Internacional no es responsable del contenido de estos sitios externos.
  13. La copia de texto de un tercero, aun cuando se incluya la referencia al autor, es inaceptable si la citación constituye la mayor parte del comentario.
  14. La publicidad y la convocación a movilizaciones, de cualquier forma que fuere, está prohibida en los foros de Radio Canadá Internacional.
  15. Todos los comentarios y contenidos son evaluados antes de su publicación. Radio Canadá Internacional se reserva el derecho de no publicar los mensajes de los internautas.
  16. En todo momento y sin preaviso, Radio Canadá Internacional se reserva el derecho de cerrar un foro.
  17. Radio Canadá Internacional se reserva el derecho de modificar este conjunto de reglas de conducta (netiquette) en cualquier momento y sin preaviso.
  18. Al participar en un foro, usted autoriza a Radio Canadá Internacional a publicar sus comentarios en Internet por un periodo de tiempo indeterminado. Esto significa asimismo que los mensajes serán indexados por los motores de búsqueda de Internet.
  19. Radio Canadá Internacional no está obligada, bajo ningún punto de vista, a retirar sus comentarios de Internet, aunque usted así lo requiriere. Por este motivo, le rogamos que reflexione detenidamente sobre el contenido y las posibles consecuencias de los mensajes que nos envía.

*