Las restricciones adoptadas para contener la transmisión, pueden causar un daño particular a las comunidades que ya experimentan abusos a sus derechos humanos de manera desproporcionada. Las comunidades indígenas, las víctimas de violencia, las mujeres monoparentales, los sin techo, los trabajadores con empleos precarios, las personas con discapacidades, los solicitantes de refugio y las personas en cárceles y centros de detención de inmigrantes son algunos ejemplos dice Amnistía Internacional. (Foto: iStock)

Respuesta de Canadá a COVID-19 debe respetar derechos humanos: Amnistía Intl.

«La historia ha demostrado que, en tiempos de crisis, los gobiernos a menudo no evalúan ni reparan las violaciones de los derechos humanos hasta después de los hechos. Al tomar medidas proactivas ahora, para poner en marcha una fuerte supervisión, los gobiernos tienen una importante oportunidad de asegurar deliberadamente que las preocupaciones en cuanto a los derechos humanos se anticipen, identifiquen y minimicen desde el principio».Alex Neve, secretario general de la sección inglesa de Amnistía Internacional Canadá

Esta semana Amnistía Internacional (AI) instó a los gobiernos de todo Canadá, federal, provinciales y territoriales, a que establezcan comités de supervisión encargados de vigilar el impacto en los derechos humanos de las decisiones, políticas y leyes adoptadas para hacer frente a la pandemia de COVID-19.

Amnistía Internacional recomendó que dichos comités estén formados por una amplia gama de expertos y reflejen las comunidades que se enfrentan a la mayor vulnerabilidad ante las violaciones de los derechos humanos.

Entre ellos, cree AI, podrían figurar representantes de las comisiones de derechos humanos de todo el país, de organizaciones de pueblos indígenas, de la sociedad civil y del mundo académico.

Los Comités se encargarían de proporcionar asesoramiento rápido e inmediato a los gobiernos de todo el país con respecto a las repercusiones en los derechos humanos de las decisiones que se adopten, así como recomendaciones sobre las esferas de preocupación en materia de derechos humanos relacionadas con la COVID-19 en las que es necesario adoptar medidas. Los Comités informarían públicamente con regularidad.Extracto de la propuesta de Amnistía Internacional Canadá

La recomendación se encuentra entre los 10 principios rectores de derechos humanos que Amnistía Internacional está pidiendo a todos los gobiernos de Canadá, a nivel federal, provincial, territorial y municipal, que integren en sus respuestas al brote de COVID-19.

Los más vulnerables

(Imagen: invincible_bulldog/iStock)

El marco rector propuesto por AI incluye llamamientos a tratar y responder a COVID-19 como una obligación de derechos humanos, limitando estrictamente cualquier medida que infrinja otros derechos humanos.

Además, los gobiernos deberían reconocer que el propio virus, así como las restricciones adoptadas para contener su transmisión, pueden causar un daño particular a las comunidades que ya experimentan abusos de los derechos humanos de manera desproporcionada. Entre ellas figuran las comunidades indígenas, las personas que sufren violencia en la pareja y en la familia, las mujeres que se ven obligadas a abandonar la fuerza de trabajo para cumplir con sus responsabilidades de cuidado, las personas que viven en situaciones de vivienda inadecuada, los trabajadores con empleos precarios, las personas con discapacidades, los solicitantes de refugio y las personas recluidas en cárceles y centros de detención de inmigrantes. También es vital que todos los aspectos de la respuesta a COVID-19 se sometan a un análisis intersectorial basado en el género y más.Extracto de la propuesta de Amnistía Internacional Canadá

En el anexo figura el marco completo de derechos humanos.

«Los gobiernos de todo el país están respondiendo a la novedosa crisis del coronavirus sin precedentes con amplias campañas de salud pública, restricciones a la libertad de circulación y a la interacción social, y cantidades masivas de estímulo económico. Muchas de esas medidas están plenamente en consonancia con las normas de derechos humanos. Sin embargo, la mayoría no adoptan un enfoque explícito de derechos humanos y algunas incumplen importantes obligaciones en materia de derechos humanos.»France-Isabelle Langlois, directora de la sección francófona de Amnistía Internacional Canadá

(Imagen: Ponomariova_Maria/iStock)

La respuesta de Canadá a la COVID-19

La respuesta del Canadá se basa en los planes de preparación para una pandemia y en documentos de orientación, que incluyen los siguientes principios rectores:

  • Colaboración:  todos los niveles de gobierno y las partes interesadas deben trabajar en colaboración para garantizar una respuesta eficaz y coordinada.
  • Toma de decisiones basada en la evidencia: las decisiones deben basarse en la mejor evidencia disponible.
  • Proporcionalidad: las respuestas a las pandemias deben adaptarse al nivel de la amenaza.
  • Flexibilidad – las medidas de salud pública se adaptan a la situación y pueden modificarse a medida que se disponga de nuevas pruebas.
  • Principio de precaución: una medida preventiva oportuna y razonable debe ser proporcional a la amenaza y estar respaldada por pruebas en la medida de lo posible.
  • Utilización de prácticas y sistemas establecidos: las estrategias y procesos bien aplicados pueden ampliarse rápidamente para gestionar una pandemia.
  • Toma de decisiones éticas: los principios éticos y los valores sociales deben ser explícitos e integrados en todas las decisiones.

Estos principios se basan en las experiencias de acontecimientos anteriores, en particular el brote del síndrome respiratorio agudo severo (SRAS) en 2003, que dio lugar a la aprobación de legislación especial y al establecimiento de planes, infraestructura y recursos para ayudar al país a estar bien preparado para detectar una pandemia y responder a ella.

Además, el Primer Ministro estableció un Grupo de Intervención sobre el Coronavirus, que se ha estado reuniendo desde finales de enero, y el 5 de marzo estableció un Comité del Gabinete sobre la Respuesta Federal a la Enfermedad del Coronavirus (COVID-19).

Presidido por la Viceprimera Ministra y copresidido por el Presidente de la Junta del Tesoro, el comité se reúne periódicamente para coordinar y preparar  en los diversos niveles de gobierno a fin de limitar los efectos del virus.

Además, aquí les dejamos más detalles sobre los fondos de ayuda que el Gobierno de Canadá ha establecido en días recientes:

En lo que se refiere a las Primeras Naciones de Canadá que podrían encontrarse en situación de vulnerabilidad por el simple hecho que muchas de las comunidades se encuentran en regiones remotas, el Gobierno de Canadá, previó que el Servicio a Indígenas de Canadá, establezca una colaboración con los líderes y comunidades indigenas de todo el país.

 Los coordinadores regionales de gestión de emergencias, los coordinadores de enfermedades transmisibles y los médicos regionales trabajan con las comunidades de las Primeras Naciones y la Autoridad Sanitaria de las Primeras Naciones de Columbia Británica para apoyar las actividades de preparación y respuesta ante emergencias de salud pública. El Gobierno del Canadá también consultará con los dirigentes y comunidades de las Primeras Naciones y los inuits para apoyar el acceso a servicios de salud comparables a los de otros canadienses.Sitio del Gobierno de Canadá

El gobierno canadiense afirma que el Servicio a Primeras Naciones de Canadá trabaja en estrecha colaboración con los asociados aborígenes y los gobiernos provinciales y territoriales para compartir información a fin de prepararse para responder al COVID-19.

RCI con informaciones de Amnistía Internacional Canadá, Gobierno de Canadá. 
Categorías: Salud, Sociedad
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