Epidemia de diabetes en las Primeras Naciones de Canadá, sus causas

20 septiembre 2016
de Radio Canada International
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«Todo apunta a que las desigualdades sociales, culturales, económicas y políticas en la salud, la falta de acceso a una alimentación nutricionalmente adecuada y las barreras a la atención médica adecuada juegan un papel importante en la epidemia de la diabetes en las poblaciones indígenas.»

– Tanvir Chowdhury Turin, investigador principal, la Universidad de Calgary

No es sólo la violencia lo que afecta a las mujeres indígenas de Canadá de una manera desproporcionada.Una nueva investigación en la provincia de Alberta muestra que el noventa por ciento de ellas va a desarrollar la diabetes tipo 2 en su vida. A sus homólogos masculinos no les va mucho mejor.

 

John LaForme se hace la prueba del azúcar en la sangre. Dice que dio positivo a la diabetes tipo 2, cuando estaba viviendo en las calles de Toronto. Él tiene una historia larga de la familia con diabetes. © (CBC)

La enfermedad se considera ya una epidemia, y su conexión con la pobreza y la mala alimentación, hace de las Primeras Naciones una población particularmente vulnerable.

Fue mientras estaba enfermo y cuando vivía en las calles de Toronto que John LaForme decidió hacerse la prueba para la diabetes tipo 2 aunque los resultados no le sorprendieron.

No me sorprendió porque mi padre la tiene, mi abuelo la tiene, mis tías todas la tienen y mis dos hermanas también. Está muy presente en mi familia, mis primos, todo el mundo.

Ocho de cada 10 canadienses indígenas jóvenes adultos desarrollarán la diabetes tipo 2 en sus vidas en comparación con cinco en 10 en la población general, sugiere un estudio reciente.

Para realizar esa proyección publicada en la edición del lunes de la revista Canadian Medical Association Journal, los investigadores utilizaron los datos de una población de 2,8 millones de adultos de la provincia de Alberta que estaban libres de diabetes y a los que siguieron registrando su salud durante 20 años.

Si los veinteañeros fueran seguidos por el resto de sus vidas, los investigadores estiman que encontrarán que alrededor de ocho de cada 10 personas de las Primeras Naciones y cinco de 10 personas no indígenas desarrollarán diabetes, dijo Tanvir Chowdhury Turin, del departamento de medicina familiar de la Universidad de Calgary, y principal autor.

En las Primeras Naciones de Canadá, 8 de cada 10 miembros masculinos tendrá diabetes. Entre las mujeres: 9 de cada 10. © CBC

«Los números que encontramos son asombrosos y preocupantes», dijo Turin en una entrevista a CBC.

El riesgo fue mayor entre las personas de las Primeras Naciones de todos los grupos de edad y de ambos sexos.

Las diferencias incluyen:

La población rural de las Primeras Naciones tenía un mayor riesgo de diabetes tipo 2 por vida en comparación con la población urbana de las Primeras Naciones.

El inicio de la diabetes tipo 2 se dio antes entre personas de las Primeras naciones que entre los no indígenas.

Los hombres tenían un riesgo de por vida más alto de diabetes que las mujeres de grupos de edades similares en el grupo de canadienses no indígenas,  pero las mujeres tenían un riesgo de por vida mayor que los hombres en el grupo de las Primeras Naciones.

Los resultados deben restablecer la alarma a través de Canadá, dijo Turin.

Tanvir Chowdhury Turin, del departamento de medicina familiar de la Universidad de Calgary, autor principal de la investigación

«El problema estuvo siempre con nosotros. La alarma estaba sonando. La gente comenzó a trabajar sobre el problema. Pero de alguna manera se apagó el botón y se siguió durmiendo”, dijo, en referencia a una indiferencia gradual que se instaló en el tiempo.

El Centro de Salud Anishnawbe en Toronto ha estado trabajando en el tema tratando que los clientes hicieran la conexión entre el estilo de vida, la dieta y la enfermedad.

Spenta Mazkoori  es nutricionista en el Centro de salud  Anishnawbe. Ella dice que la dependencia hacia esos alimentos es a menudo un síntoma de pobreza y de falta de vivienda, lo que hace difícil cocinar, tanto en comunidades remotas como en las ciudades:

Muchos indígenas carecen de control sobre lo que comen porque están en una vivienda temporal. Podría llevarles hasta seis meses obtener una casa permanente, por lo que no tienen control sobre lo que están comiendo.

Spenta Mazkoori, nutricionista en el Centro de salud Anishnawbe © CBC

Los autores del estudio esperan que las estimaciones aumenten la conciencia pública y el interés en la prevención, así como también que orienten a los planificadores en los cuidados de la salud y la toma de decisiones.

«La prevención de las actividades deben realizarse desde una edad mucho más joven», sugirió Turin.

Las razones para explicar las diferencias incluyen la susceptibilidad genética, cambios en la dieta, la adopción de estilos de vida sedentarios y el aumento de la prevalencia de la obesidad.

«En general, las poblaciones de las Primeras Naciones en Canadá, y de manera similar a otros grupos indígenas en todo el mundo, son vulnerables a desarrollar diabetes», dijeron los autores del estudio.

«Todo apunta a que las desigualdades en los determinantes sociales, culturales, históricos, económicos y políticos de la salud, la falta de acceso a una alimentación nutricionalmente adecuada y las barreras a la atención médica adecuada juegan un papel importante en la epidemia de la diabetes en las poblaciones indígenas.»

Metodología de la investigación

Los investigadores estudiaron los registros médicos de 2. 897.299  residentes de Alberta, incluidos los 70 631 indígenas  registrados bajo la Ley de los Indios. Los datos correspondientes a otros residentes indígenas de Alberta, incluidos los mestizos y los indios sin estatus, fueron contabilizados con los de la población general. De acuerdo con datos del censo de 2011, el 52% de la población aborigen en Alberta se ha registrado como miembro de las Primeras Naciones.

RCI con información de Vik Adhopia/CBC/Radio Canadá

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