Neoguri, un tifón de potencia excepcional, se dirigía el lunes hacia el sur de Japón y deberá barrer el archipiélago de Okinawa antes de llegar a la isla de Kyushu, la más meridional de las cuatro islas principales del archipiélago japonés.
Las ráfagas del ciclón ya superan los 250 km/h y podrían fortalecerse aún más cuando se dirijan hacia el norte, para llegar a convertirse en un súper tifón el martes, dijo la Agencia Meteorológica de Japón (JMA).
Las autoridades, sin embargo, no esperan que alcance el poder del tifón Haiyan, que causó miles de muertes el año pasado en las Filipinas.
El fenómeno ciclónico se encuentra al sur de Okinawa, pero remonta hacia el noroeste a una velocidad de 20 km / h, con vientos sostenidos de 110 km / h, dijo la JMA que recomienda a los habitantes de Okinawa de evacuar las zonas de riesgo y quedarse en casa.

No hay centrales nucleares en Okinawa, pero hay dos en Kyushu y una en Shikoku, una isla adyacente a Kyushu y que también podría verse afectada.
El comandante de la Base Aérea de Kadena, en Okinawa, donde se encuentra el grueso de las tropas estadounidenses en Japón, dijo esperar vientos peligrosos el martes.
«Este no es un tifón como otros», advirtió el general James Hecker en su página de Facebook.
Neoguri deberá ir acompañado de lluvias torrenciales, pero Tokio estará relativamente a salvo.
De dos a cuatro tifones afectan anualmente Japón, a pesar de que son raros en julio.






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