El guatemalteco Paulo Estrada, miembro de Hijos e Hijas por la Identidad y la Justicia con el Olvido y el Silencio (HIJOS) en Guatemala. (Foto: Rufo Valencia / RCI)

La búsqueda de justicia en Guatemala trae a Paulo Estrada a Canadá

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Las dictaduras militares y la guerra civil que asoló Guatemala durante 36 años se tradujo para Canadá en la llegada de miles de refugiados en la década de los 80 y principios de los años 90 Hasta el 2001, unos 16.000 guatemaltecos encontraron refugio en este país.

De acuerdo a la Comisión para el Esclarecimiento Histórico, una comisión de la verdad y reconciliación creada en Guatemala a partir de la suscripción del Acuerdo sobre el establecimiento de la Comisión para el Esclarecimiento Histórico de las violaciones a los derechos humanos y los hechos de violencia, para 1999 el ejército guatemalteco era responsable del 93 por ciento de las muertes y violaciones de los derechos humanos. La guerrilla fue hallada responsable del 3 por ciento de esos actos.

Esa violencia de parte del Estado, sobre todo contra la población indígena guatemalteca, fue apoyada militar y políticamente por Estados Unidos, que ya en 1954 había organizado mediante la CIA un golpe de Estado contra un presidente democráticamente elegido, Jacobo Árbenz.

Familias en Santa Avelina, Guatemala, llevan los restos de sus seres queridos que fueron víctimas de la guerra civil del país. Los restos fueron localizados, identificados y devueltos por la Fundación de Antropología Forense de Guatemala. (FAFG)

En 1999 la estadounidense Kate Doyle del National Security Archive (NSA) hizo público en Washington la existencia de un Diario Militar, un documento que demostraba de manera fehaciente el papel de los militares en la violenta represión, los asesinatos y las desapariciones. La existencia de esas pruebas fue negada en ese momento por las cúpulas del Ejército de Guatemala.

Según el Centro de Medios Independientes de Guatemala, “El ‘Dossier de la Muerte’ es un documento de inteligencia militar que consta de 74 páginas y se divide en varios apartados. El que más llama la atención es el que consta de 183 fichas o registro de personas detenidas. El registro empieza con el nombre del detenido, su nombre falso o pseudónimo, organización de militancia, seguido por un breve relato del acto de detención o asesinato -en algunos casos. El último dato es la fecha de ejecución o la fecha de liberación (que se deba con el fin de conseguir más contactos) y, en algunos casos, su traslado a otras unidades militares. Este registro también cuenta con las fotos que fueron arrancadas de los documentos que portaban las personas al momento de ser capturadas; en algunos casos fueron obtenidas en los allanamientos en sus residencias, como sucedió con los estudiantes de educación media.”

Detalle del «Diario de la Muerte», documentación del ejército de Guatemala sobre aquellas personas desparecidas y asesinadas.

Entre 1983 y 1985, bajo la dictadura del general Humberto Mejía Víctores, se dio la orden de la captura ilegal y desaparición forzada de 183 guatemaltecos. Uno de los descendientes de esas víctimas es Paulo Estrada, hijo de Otto René Estrada Illescas -detenido y desaparecido #133 de acuerdo a los registros en el Diario Militar.

Este viernes el guatemalteco Paulo Estrada inicia una gira por Canadá, con el auspicio de organismos de la sociedad civil canadiense, para explicar los detalles del proceso de búsqueda de justicia para los hijos y familiares de aquellos guatemaltecos, que por pensar diferente, fueron asesinados y desaparecidos en el marco ideológico de la Doctrina de Seguridad Nacional durante los años de conflicto en ese país centroamericano.

Categorías: Historia, Indígenas, Justicia, Política
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