(THE CANADIAN PRESS/Adrian Wyld)

Senado canadiense adoptó proyecto de ley C 45 pero propone 46 enmiendas

Este jueves 7 de junio, sucedieron muchas cosas aquí en Canadá: las elecciones en Ontario, la más importante provincia de Canadá, que llevaron al poder al Conservador Doug Ford; el inicio de la Conferencia del G7 que se anuncia extremadamente conflictual con las posiciones radicales del presidente estadounidense Donald Trump y la votación final en el Senado canadiense del proyecto de Ley C-45.

Hoy les vamos a hablar de esta votación final sobre la legalización de la marihuana en Canadá, que fue adoptada por 56 votos contra 30 en el senado canadiense. Aunque el proceso esté llegando al final, no podemos decir que esté cerca de terminar porque la adopción final del proyecto de ley está supeditada o condicionada a 46 enmiendas.

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(Foto: Radio-Canada/Louis Blouin)

El Senado canadiense  aprobó el proyecto de ley y lo envió a la Cámara de los Comunes, donde el gobierno liberal de Justin Trudeau se debe pronunciar sobre esas enmiendas. Y para que el proyecto de ley se convierta en una ley, es necesario que la Cámara de los Comunes y el Senado estén de acuerdo sobre la misma versión del proyecto de ley. André Pratte es un ex periodista, ex jefe editorialista del diario La Presse de Montreal y senador independiente desde el 18 de marzo de 2016. Él votó en favor de la adopción y explica el paso siguiente.

Entonces el gobierno va a decidir lo que hará con esas enmiendas. Nos enviará probablemente el proyecto de ley, aceptando algunas de ellas y rechazando otras. Y el Senado tiene que decidir. Habrá, digamos,  una negociación ente el Senado y el gobierno hasta que nos pongamos de acuerdo sobre una versión idéntica del proyecto de ley.

(THE CANADIAN PRESS/Graeme Roy)

El proceso legislativo es el siguiente. El Senado lo aprobó con enmiendas y lo envió a la Cámara de los Comunes que lo va estudiar. Puede o no aprobar todas las enmiendas y se lo envía nuevamente al Senado, que puede insistir sobre sus enmiendas, pero también es consciente que no es elegido. Cabe señalar aquí que los senadores canadienses son nombrados por los primeros ministros de turno y no son elegidos.

Conscientes de esto, le puede suceder que insista, pero es más bien raro que insista durante mucho tiempo porque sabe que es la Cámara de los Comunes la que tienen la legitimidad electoral. Sin embargo, hay algunas enmiendas que los senadores pueden considerar más importantes que otras.

Sobre las 42 enmiendas hay 29 que son enmiendas técnicas que de hecho, vienen del gobierno y las otras vienen del Senado como tal. Entre ellas, algunas son más importantes que otras. Pienso en particular a la enmienda que garantizaría el derecho de las provincias de restringir de una forma más importante que lo previsto por la ley federal el cultivo a domicilio, que concierne directamente a Quebec evidentemente.

En efecto, esta enmienda es bastante controvertida porque algunas provincias, como Quebec y Manitoba, no están para nada de acuerdo con el gobierno. La enmienda propuesta por el Senado permitiría a cada una de las 10 provincias canadienses decidir si permiten o no el cultivo de marihuana en las casas.

Nueva Escocia restringe sitios donde se podrá fumar la marihuana. (Foto; iStock)

A ese respecto, la ley C-45 prevé que es legal cultivar hasta 4 plantas de marihuana a domicilio, mientras que Quebec y Manitoba decidieron prohibir simple y llanamente el cultivo a domicilio. El senado canadiense encuentra que hay aquí una contradicción entre el derecho federal y el provincial.

Cabe señalar aquí el gobierno federal advirtió ya que no permitirá que las provincias prohíban el cultivo a domicilio y pone a los ciudadanos de esas provincias en una situación de confusión que duraría muchos años porque la batalla se haría en las cortes y puede ir hasta la Corte Suprema.  El Senado enmendó el proyecto de ley federal para garantizar el derecho de las provincias a decidir si prohíben o no el cultivo de marihuana en las casas. El senador André Pratte dice que son las provincias las que deben decidir aunque él personalmente esté en favor de la ley federal.

Mi posición personal sobre el cultivo a domicilio es la posición del proyecto de ley federal. Yo pienso que cuando un producto es legal se debería permitir su cultivo hasta cierto límite. Pero si una provincia decide prohibirlo   después de haber consultado a su población, los municipios, la policía, pienso que son las provincias las que deben decidir. Es un tema muy delicado y podemos tener un muy buen argumento tanto en favor como en contra de la prohibición. Y son las provincias las que están más cerca de su población y son ellas las que deben decidir.
 

André Pratte dice que a este respecto ha habido muchas discusiones con el gobierno y él piensa que, aunque este no sea favorable a que las provincias decidan, va a escuchar al Senado.

(THE CANADIAN PRESS/Mark Blinch)

El senador Pratte dice que las enmiendas que ellos le están sugiriendo al gobierno no fueron escogidas al azar. Hace 7 meses que estudian el proyecto de ley y durante esos 7 meses han escuchado la opinión de los canadienses en audiencias públicas y mucha gente ha participado en ese proceso.

El Senado no decidió hacer esas enmiendas de una forma arbitraria encerrados solos en su torre de marfil, al contrario, esas enmiendas son el resultado de esas audiencias  públicas. Y lo que la gente dijo, sobre todo en Quebec, es que se deje a las provincias reglamentar ese aspecto.

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Por esa razón, el senador André Pratte cree que el gobierno de Canadá será sensible a ese argumento y va a prestar mucha atención a esta enmienda en particular. Y lo más probable es que la Ley C-45 no entre en vigencia el primero de julio, tal como el gobierno lo había programado, sino más bien para principios del otoño.

Alain Gravel entrevistó a André Pratte

Categorías: Justicia, Política
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