El sacar una muestra bacteriana por la nariz mediante el uso de un largo hisopo nasal no es la única forma de detectar el virus que causa el Covid-19. En diversos lugares del mundo, los científicos han logrado rastrear la presencia del nuevo coronavirus en las aguas residuales.
En la actualidad, un equipo de investigadores del Instituto de Tecnología de la Universidad de Ontario, ubicado en la ciudad de Oshawa, está monitoreando las aguas residuales en la región de Durham con el objetivo de dotar a las unidades de salud pública de toda la provincia un sistema de alerta temprana sobre la presencia del Covid-19.
«Nos parece que esto es algo importante y obviamente oportuno», explicaba Denina Simmons, profesora del Instituto de Tecnología de la Universidad de Ontario.

Denina Simmons profesora del Instituto de Tecnología de la Universidad de Ontario. en Oshawa, Ontario, es una de las investigadoras principales en un proyecto para monitorear las aguas residuales en busca de señales de la presencia del Covid-19, como un potencial sistema de alerta temprana. (Foto: Mike Crawley/CBC)
En un recorrido por su laboratorio, Simmons mostró el equipo científico que puede detectar las proteínas específicas del SARS-CoV2, el coronavirus responsable de la pandemia del Covid-19.
«Cuando los seres humanos están enfermos, expulsan la partícula viral a través de su aliento, y a través de su orina y heces. Cuando eso va por el desagüe, por el inodoro y en las captaciones de aguas residuales, es allí que podemos detectar el virus».
Denina Simmons, profesora del Instituto de Tecnología de la Universidad de Ontario.
Una característica importante de este estudio de las aguas residuales es que permite detectar la presencia del virus antes de que las personas muestren los síntomas que les incitarían a hacerse la prueba de detección del coronavirus.
Tal hallazgo en una planta de tratamiento de aguas residuales en particular podría mostrar a las autoridades locales de salud pública local en qué parte de su comunidad está apareciendo evidencia del Covid-19. A su vez, esto podría ayudar a los funcionarios a enfocar mejor el uso de los test de pruebas en un esfuerzo por rastrear los casos individuales de la pandemia.
El equipo del Instituto de Tecnología de la Universidad de Ontario está colaborando en el proyecto con colegas de toda la provincia, incluyendo la Universidad de Ryerson en Toronto y las universidades de Ottawa, Waterloo, Guelph y Windsor.
«Todos estamos trabajando con muy poco financiamiento», dijo Simmons, quien añadió que le gustaría ver un plan provincial organizado que permitiría detectar más temprano los focos de contagio del Covid-19.

Una enfermera aplica un hisopo a un niño en una clínica de detección en el Hospital de Niños Ste-Justine en Montreal. (Foto: LA PRENSA CANADIENSE / Paul Chiasson)
La profesora Simmons dijo que a los investigadores les gustaría desarrollar sus métodos y transmitirlos a las unidades de salud pública y a los municipios para que realicen las pruebas con más frecuencia.
Actualmente, los ingenieros de cuatro de las once plantas de aguas residuales de la región de Durham toman muestras cada pocas horas y actualmente envían una semana de muestras a los laboratorios de los investigadores.
«Pensamos que era una oportunidad fantástica para asociarnos con la universidad en una iniciativa que eventualmente ayudará a nuestro Departamento de Salud en el seguimiento y localización del Covid-19», dijo Sandra Austin, directora de iniciativas estratégicas para la Región de Durham.
«Es casi como un sistema de detección temprana», dijo Austin en una entrevista. «Nos da una mejor indicación sobre dónde podríamos tener brotes en el futuro, porque existe la capacidad de detectar el virus en las aguas residuales hasta cinco días antes de que los primeros síntomas comiencen a aparecer».
Sandra Austin, directora de iniciativas estratégicas para la Región de Durham.
El equipo utilizado por el equipo del Instituto de Tecnología de la Universidad de Ontario para detectar el virus en las muestras de aguas residuales de Durham incluye un termociclador, también conocido como máquina de reacción en cadena de la polimerasa (PCR). Este aparato analiza las muestras en busca de material genético del coronavirus y puede averiguar no sólo si hay COVID-19 en la muestra, sino cuánto.

Este termociclador crea los ajustes de temperatura correctos para que los investigadores puedan extraer material genético de las aguas residuales para detectar el virus causante de la pandemia. (Foto: Mike Crawley/CBC)
«Este es probablemente el experimento más sensible que se puede hacer, en el que podemos detectar niveles realmente bajos», dijo su compañero de postdoctorado Golam Islam mientras hacía funcionar el dispositivo en un laboratorio del sótano del edificio de ciencias de la universidad.
Es un proceso similar al de las muestras individuales de los hisopos nasales tomados en uno de los centros de detección del Covid-19 de Ontario. La provincia está analizando actualmente alrededor de 25.000 muestras de este tipo por día.
Los investigadores sostienen que el muestreo realizado en los sitios de recolección de aguas residuales en toda la provincia podría examinar el equivalente de muchas veces más ese número de personas diariamente. Ellos destacaron que el costo de analizar una muestra de aguas residuales de todo un vecindario es comparable a lo que cuesta analizar a una sola persona mediante un hisopo nasal.

Los exámenes de detección generalizados son una forma eficaz de de contener los contagios con el coronavirus. (Foto: iStock)
El método de aguas residuales también podría utilizarse en el caso de un gran edificio o institución, como un campus universitario o una escuela, para vigilar los primeros signos de un brote de la pandemia.
La aplicabilidad de este tipo de examen de detección del coronavirus fue confirmada el mes pasado en la Universidad de Arizona, que detectó la presencia de Covid-19 durante el control diario de las aguas residuales de un dormitorio de estudiantes. Un examen relámpago de detección entre los estudiantes de ese dormitorio encontró dos casos. Los responsables de la universidad dijeron que esa rápida respuesta evitó que la infección se propague en el campus.
En London, otra ciudad de Ontario, Gary Burrows, supervisor de las operaciones de tratamiento de aguas residuales de esa ciudad, dijo que los investigadores están rastreando la señal genética del virus en las aguas residuales, no el virus en sí. También dijo que las muestras se están recogiendo de lo que fluye en la planta, no de las casas y barrios de la gente de fuera.
Fuentes: CBC / M. Crawley / Canadian Press / RCI






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