Indígenas de Saskatchewan piden reparación por sustracción de menores

7 enero 2019
de Radio Canada International
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Por Luis Alberto Laborda | 
amlat@rcinet.ca

La práctica de separar a los niños indígenas de sus familias y alojarlos en hogares para menores o con familias adpotivas, que durante décadas se llevó a cabo en Canadá, produjo consecuencias cuyos ecos retumban hasta nuestros días.

Es el caso, entre otros, de la provincia de Saskatchewan, donde en las décadas de 1950 y 1960 se llevó a cabo una verdadera ola de separaciones de familias, que ahora reclaman a las autoridades provinciales ser resarcidas y reivindicadas.

El gobierno del primer ministro Scott Moe se apresta a pedir disculpas por esos hechos, pero los sobrevivientes de las redadas esperan que las autoridades vayan más allá del discurso y realicen gestos concretos de reparación.

Scott Moe, primer ministro de Saskatchewan. THE CANADIAN PRESS/Ryan Remiorz.

Historia

A mediados del siglo pasado, la provincia de Saskatchewan se sumó a otras jurisdicciones del país, e implementó una política de separación de los menores indígenas de su seno familiar, llevada a cabo mediante una serie de redadas, en las que al menos 20.000 niños en todo Canadá fueron sustraídos por las autoridades, para entregarlos en adopción o ponerlos bajo cuidado de “familias blancas”.

En algunos casos, lo menores fueron enviados a Estados Unidos e incluso a Europa.

Como indica la Enciclopedia Canadiense, “el proceso comenzó en 1951, cuando la modificación al Acta Indígena dio a las provincias jurisdicción sobre el bienestar de los niños autóctonos”.

Fueron las propias políticas federales las que, en muchos casos, desposeyeron a las primeras naciones de los recursos de los que se valían para subsistir, llevando a las diferentes tribus a situaciones de pobreza extrema, además de confinarlos a territorios aislados, lejos del resto de las comunidades del país.

Los reclamos de justicia se replican en distintas partes del país. THE CANADIAN PRESS/John Woods

La política, que siguió vigente hasta avanzada la década de 1980, tenía en la provincia el único objetivo de llevar a cabo adopciones transraciales, con la consiguiente aculturación de los menores, para asimilarlos a la concepción y estilo de vida del Canadá no indígena.

Las autoridades fijaron como objetivos principales de esas políticas a las madres autóctonas no casadas, de las comunidades Metis e Inuit.

Los niños eran criados lejos de sus progenitores, en un contexto cultural ajeno a sus tradiciones, lo que los llevó a perder su lengua y su cultura.

La separación física y emocional sigue afectando hasta nuestros días a las comunidades sometidas a la media.

Nueva etapa

En el caso específico de Saskatchewan, el primer ministro Moe fijo la fecha del 7 de enero de 2019 para concretizar el pedido de disculpas de su gobierno a los indígenas de la provincia, por el maltrato sufrido.

Pero las víctimas de la tragedia esperan que el gobierno no se quede sólo en palabras.

La sobreviviente Kerry Opoonechaw-Bellegarde dijo a la agencia The Canadian Press que “es verdaderamente fácil presentar excusas, pero para que tengan un sentido, deben probarnos que ocurre algo entre bastidores”.

El caso de un jóven indígena muerto a tiros por un granjero reavivó las separaciones existentes en el seno de la sociedad de Saskatchewan. THE CANADIAN PRESS/Liam Richards

La mujer agregó que, en el caso específico de Saskatchewan, más de 5000 niños indígenas crecieron sin sus  familias biológicas. “Demasiados bebes crecieron sin su padre ni su madre”, concluyó.

Otras personas se expresaron en el mismo sentido, y estimaron que las palabras no son suficientes si no van acompañadas de actos concretos.

El gobierno provincial dijo haber concluido un acuerdo, con una asociación de sobrevivientes de las redadas llevadas a cabo en los años de 1950 y 1960, que no incluye ninguna indemnización a las víctimas.

Por el contrario, un tribunal federal aprobó tiempo atrás un entendimiento, por el que el gobierno canadiense se comprometió a destinar una suma de 750 millones de dólares al resarcimiento de esas personas.  Según esa iniciativa, cada víctima recibiría una suma de 50.000 dólares.

El pedido de perdón por parte de las autoridades de Saskatchewan es un primer paso hacia el reconocimiento de un acto de discriminación que generó sufrimiento entre los indígenas.

Miles de habitantes originarios de Canadá sienten que durante años las políticas oficiales intentaron  borrarlos de la historia.

La inscripción para las indemnizaciones del gobierno federal está abierta hasta agosto de 2019. THE CANADIAN PRESS/Adrian Wyld

Fuentes: The Canadian Press / Canadian Encyclopedia

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